Religión y Magia.
20.—Los rasgos esenciales de las creencias mágico-religiosas y de las Mitologías Uto-Aztecas y Mayas son los mismos que los del resto de las tribus aborígenes. Claro es que el transcurso del tiempo y la prolongada residencia en un mismo territorio de grupos tribales populosos, complicaron los cultos y engrandecieron los templos; pero si prescindimos de algunas divinidades características ("Huitzlipochli", "Tlaloc", etc.) y algunas ceremonias peculiares, cuyo estudio excede los límites de este Compendio, poco ó nada tenemos que añadir á lo ya manifestado en los capítulos IV y V de este Título.
Fig. 254.—Tumba cruciforme (Oaxaca).
Las abominaciones de la magia, los sacrificios humanos y la antropofagia ritual, predominaron horriblemente. Las legendarias predicaciones del Suave "Quetzatcoatl" de los Aztecas ó del Votan de los Mayas, no consiguieron moderar la crueldad refinada y la sed de sangre de aquellas muchedumbres bárbaras, que, incitadas hasta al delirio por sus sacerdotes, sacrificaban anualmente millares de víctimas en las repugnantes aras de sus divinidades guerreras, para devorar sus palpitantes miembros en horroroso festín de caníbales[399].
El sacerdocio y su influencia.
21.—Formaban estos sacerdotes, á principios del siglo xvi, una clase social organizada y preponderante. Los "shamanes", magos y hechiceros de las tribus de la América del Norte se convirtieron en la "Sección Mejicana" en un cuerpo definido y de jerarquía complicada y estricta, cuya influencia política fué paulatinamente aumentando y sobreponiéndose á la de los guerreros, hasta adquirir en casi todos los grupos tribales un predominio absoluto y despótico[400].
Fig. 255.—Casa de las columnas de Mitla.