Fig. 339.—La tumba de un Jarl Vikingo.

Entre los arriesgados y hábiles marinos que acompañaron al ilustre descubridor del Cabo de las Tormentas ó Buena Esperanza en su célebre viaje, estaba Bartolomé Colón, hermano menor del que luego había de descubrir el Continente Americano. Poco tiempo después y como más adelante veremos, le encontramos en Inglaterra negociando con sus monarcas el proyecto de su hermano Cristóbal que había concebido el genial designio de traficar con el ensoñado Oriente, de monopolizar sus riquezas, de llegar en fin al Cathay de Marco Polo, navegando hacia el Oeste.

Fig. 340.—Buque portugués (siglo xv).

Aquel oscuro navegante Genovés que había vivido año tras año en Lisboa, ignorado del mundo entero, iba á dar fin al período medioeval é incierto de los viajes Italianos y las exploraciones Africanas, iniciando gloriosamente la era de los grandes descubrimientos.