2.—Entre las obras que más leyó, estudió y comentó, estaban la "Historia General" y "Geografía" de Eneas Sylvius (luego Pío II), la entonces célebre «Imago Mundi» de Pierre d'Ailly (siglo xv) y sobre todo los ya citados viajes de Marco Polo[503].
Fig. 354.—Monumento de Cristóbal Colón en Granada.
Colón anotaba estas obras con observaciones marginales, que han llegado hasta nosotros, y revelan en el cuidadoso anotador gran curiosidad por el Oriente, y justo criterio crítico para rectificar con su propio saber y experiencia los errores geográficos, etc., de los autores mencionados. Por ejemplo, de las afirmaciones de Pierre d'Ailly, fíjase principalmente Colón en la cita Aristotélica, aducida por el autor para afirmar que "entre el término de España y el principio de la India el mar era pequeño y navegable en pocos días". Entre las palabras Bíblicas llaman poderosamente su atención las del profeta Esdras[504] sobre la conformación de la tierra (1/7 mar—6/7 tierra). Reunía también el estudioso marino cuantas observaciones hacía ó le comunicaban sobre la existencia de tierras más allá de las Azores y Canarias.
Portugal.
3.—La mayor parte de estos trabajos preparativos los hizo Colón en Portugal donde fijó su residencia (1470 ó 71 á 1484) después de haber navegado veintitres años. ("Yo he andado veintitres años en la mar sin salir della").
No es probable que en Portugal fuesen muy abundantes los recursos del futuro Almirante, y posiblemente vivió trazando cartas geográficas que dibujaba primorosamente. Casó allí (1474 á 1475) con Doña Felipa Mogniz Pelestrello, hija de un célebre navegante Genovés al servicio del Príncipe Enrique, y siguió con ahinco sus estudios geográficos.
Fig. 355.—El desembarque de Colón en América. (Grabado de 1493).