Fig. 375.—Colón á bordo de su carabela (Reconstitución según documentos de la época).

Sublevación de Roldán.

10.—Aumentaba en tanto en la Española el desorden y las turbulencias. D. Bartolomé Colón, acaso el más fuerte, prudente y enérgico de los tres hermanos, había recorrido la mayor parte de la isla guerreando con los indios y fundado la villa de Santo Domingo, pero durante su ausencia surgió un grave desacuerdo entre D. Francisco Roldán, alcalde mayor de la isla, y D. Diego de Colón, dividiéndose los colonos en dos enconados bandos. D. Bartolomé Colón, dándose cuenta de la gravedad del caso, despachó á Roldán un emisario amistoso. Negóse este último á tratar con él, obligando al adelantado D. Bartolomé Colón á nombrar un tribunal especial que procedió sumariamente y condenó á muerte á Francisco de Roldán y á sus principales partidarios[527].

Llegó en esto á la Isabela el Almirante y comprendiendo que no tenía fuerzas bastantes para reducir á Roldán, hizo de la necesidad virtud y transigió con las exageradas pretensiones del alcalde rebelde, para así pacificar la anarquizada isla.

Fig. 376.—Parte Oceánica del Globo de Behaim (1492) demostrando la posición del Continente Americano, ignoto para los hombres de aquella época.

Colón encadenado.

11.—En Mayo de 1499 supieron los Reyes Católicos, por cartas del mismo Colón, el melancólico estado de la Española. Las dichas cartas, que en cierto modo confirmaban los malos informes que sobre las colonias propagaban en España los enemigos del Almirante, decidieron á los soberanos á nombrar como Juez pesquisidor de las tierras de Indias al Comendador de Calatrava D. Francisco de Bobadilla, que salió de España en Julio del año 1500. El domingo 23 de Agosto llegó á la naciente ciudad de Santo Domingo que gobernaba D. Diego, hermano del Almirante. Allí le escribió Cristóbal Colón y ni siquiera se dignó responderle, antes bien, hizo información secreta y pública contra el Almirante, y al llegar éste á Santo Domingo, el recibimiento que le hizo fué «mandalle poner unos grillos y metelle en la fortaleza...» echando también á D. Diego preso en una carabela cargado de fierros... Aprisionó también á D. Bartolomé, y embarcó á los tres hermanos en la carabela «La Gorda» mandada por el honrado Capitán Alonso Vallejo, que el mes de Octubre del año 1500 salió del puerto de Santo Domingo con sus ilustres prisioneros. No bien salieron del puerto se arrodilló Vallejo ante el Almirante para quitarle por sí mismo los grillos. No lo consintió Colón. Seguro de su inocencia prefirió aguardar tranquilo á que los Reyes se los mandaran quitar, si de su orden se los habían echado[528].

Fig. 377.—Misa en la Costa (Grabado del siglo xvi).