13.—El lugar que ocupa el célebre Florentino, Vespucio, en la historia del descubrimiento de América, es un curioso ejemplo de la posibilidad de conquistar un nombre con el auto-anuncio y el auxilio de la imprenta. Américo Vespucio (Amerigo Vespucci)[545], había nacido en Florencia, en Marzo de 1452. En el 1492 pasó á España como agente comercial de los Medici. Aparece su nombre en los documentos españoles de la época como empleado del contratista Berardi, que armaba y equipaba por cuenta de los gobiernos las expediciones marítimas á Indias. Parece ser que se contagió con el entusiasmo de los que partían y se embarcó en una de estas expediciones con el deseo de "ver mundo" y hacer "algo famoso y duradero". Y aquí empiezan sus imposturas, pues afirma que hizo este viaje en el año 1497, siendo así que no existe mención ni oficial ni particular de la existencia de tal viaje en ningún documento, registro ni libro de la época. No existió, pues, más que en la relación del pretencioso Florentino, que antidató su primera salida de Sevilla con el único objeto de atribuirse la prioridad del descubrimiento del Golfo Mejicano y las costas de Honduras, es decir, de la tierra firme, que Colón tocó en su tercer viaje[546].

Fig. 393.—Corriendo un temporal.

Sus cuatro viajes.

14.—A pesar de las eruditas y apasionadas tentativas de algunos historiadores que mantuvieron la veracidad del referido viaje de Vespucio en 1497, la sana crítica histórica lo rechaza como apócrifo. El primer viaje que hizo Vespucio fué acompañando á Ojeda en 1499; el segundo, con Diego de Lepe, que descubrió, como dijimos, la costa Sud Americana, hasta los 8° de latitud Sur; el tercero, con un capitán portugués (1501) que se proponía explorar las tierras descubiertas por Cabral, y recorrió la costa del Brasil hasta cerca de Porto Alegre y el Atlántico hasta la isla de Nueva Georgia, y el cuarto (1503), que no pertenece á la Historia Americana, con otra expedición portuguesa destinada á explorar "una isla en el Este llamada Malaccha", cuya riqueza había ponderado Cabral al volver de Calicut después de haber descubierto el Brasil (1501)[547].

Fig. 394.—Página de la Cosmographiae Introductio, donde se da al Nuevo Mundo el nombre de América. (Edición 1507).

Américo Vespucio no fué el iniciador ni el jefe de ninguna de estas expediciones, y su nombre ni siquiera se menciona en ninguna de las crónicas y numerosos documentos relativos á estos viajes, existentes en los Archivos Españoles y Portugueses. Si sus célebres cartas no se hubieran publicado en latín y circulado profusamente entre los estudiosos de la época, la historia apenas si recordaría á Vespucio como cartógrafo en Portugal ó, cuando más, como examinador de pilotos en España.

Sus escritos.

15.—Las cartas que determinaron la celebridad de Vespucio fueron dos. Una, escrita desde Lisboa, á Lorenzo Piero Francesco de Medici (Marzo ó Abril 1503) y publicada á principios del año 1504 (Mundus Novus), y otra, escrita también en Lisboa y dirigida á su compañero de colegio Pietro Soderini, más extensa que la de Medici. La versión francesa de la carta de Soderini, hecha por Rene II, Duque de Lorena, fué traducida á su vez al latín y publicada (1507) en un apéndice de la «Cosmograpiae Introductio», de Martín Wadseemüller, profesor de Geografía en el Colegio de S.t-Dié (Lorena). Estas dos cartas, en las que Vespucio no vaciló en forjar ó anti-datar viajes y atribuirse toda la gloria de ajenos descubrimientos, circularon en numerosas ediciones y profusamente[548].