12.—Componíase la flota de Magallanes de cinco pequeñas naves (Trinidad, San Antonio, Concepción, Victoria y Santiago) de las que la mayor (San Antonio) apenas cargaba 150 toneladas. Las tripulaciones (270 hombres) eran singularmente cosmopolitas. Había marineros de todas las comarcas del mundo. Iban entre ellos algunos jóvenes ansiosos de aventuras, uno de los cuales (Pigafetta) nos legó en su diario la mejor relación de este viaje.

Rumbeó la escuadrilla el SE., tocando en las Canarias y siguiendo después al S. y cuarta al SO., lo que motivó un altercado entre Magallanes y uno de sus subalternos, Juan Cartagena, perdiendo la paciencia el primero, que mandó poner en un cepo al rebelde, nombrando capitán de la nao San Antonio á Antonio de Coca primero, y á Alonso de Mezquita más tarde.

El 8 de Diciembre llegaron á la costa del Brasil; el 13 fondearon en Río de Janeiro, de donde zarparon el 27, siguiendo á lo largo de la costa con rumbo al Sur.

Avistaron el cabo de Santa María, y reconocieron y navegaron el Río de la Plata hasta convencerse que allí no existía paso alguno.

El 21 de Marzo entró la armada en el puerto de San Julián, y Magallanes demostró su propósito de invernar allí; pero su gente, desesperanzada de encontrar el paso, se resistió, acordando pedirle que volviera á España.

Manifestó Magallanes que no retrocedería, lo que dió lugar á la sublevación de las tripulaciones de los buques San Antonio, Concepción y Victoria, mandadas por Quesada, Mendoza y el ya mencionado Cartagena.

Notificaron los sublevados á Magallanes su resolución de abandonar el viaje, contestándoles éste que para hablar del asunto fueran á su buque, donde les esperaba.

Como era natural, se negaron á obedecer. Magallanes decidió jugar el todo por el todo. Detuvo la lancha de la San Antonio, que fué á llevarle las proposiciones de los sublevados, y envió al alguacil Espinosa á La Victoria con una carta para Mendoza, su capitán. Apenas Mendoza cogió la carta, echóse Espinosa sobre él, dándole una mortal puñalada en el cuello. Muerto Mendoza, Magallanes envió quince de sus fieles que, sin gran resistencia, izaron su bandera en La Victoria. Atemorizados los capitanes de La Concepción y la San Antonio, trataron de hacerse á la mar. Garreó, sin embargo, la San Antonio yendo á dar sobre la nave de Magallanes, que la recibió con fuego nutrido, tomándola luego al abordaje. Dominada así la insurrección, mandó Magallanes descuartizar á Mendoza, degollar á Quesada y abandonar á Cartagena, y al clérigo Sanchez Reina, en aquella tierra desierta. Previos cuatro meses de invernada, continuó viaje la escuadra el día 20 de Agosto (1520). Descubrieron el río Santa Cruz, afirmándose Magallanes en su propósito de seguir costeando aquellas regiones hasta encontrar el estrecho. El 21 de Octubre dobló el llamado Cabo de las Vírgenes.

Antes de seguir más hacia el Sur convocó á sus capitanes á junta para averiguar el estado de los víveres.

Aunque resultó que apenas podían durar tres meses, los capitanes opinaron que era bien pasar adelante y acabar la demanda que se llevaba.