El prototipo de las habitaciones movibles era la tienda (tipi) de los Sioux, Comanches, Kiowas, etc., armada sobre postes colocados circularmente ó en filas paralelas y cubiertos de pieles generalmente de bisonte, adornadas con pictografías simbólicas.
Fig. 119.—Wikiups de los Pai Utés (Arizona Norte).
En la región de los bosques predominaba, naturalmente, la madera en los materiales de construcción; en las grandes llanuras (Norte y Sur América) y regiones sin arbolado predominaba el barro, el adobe ó la piedra. Las construcciones de adobe de la región de los Pueblos (Vse. Cap. II) y las de piedra y mortero Mejicanas y Peruanas representan el más alto grado de la arquitectura indígena.
Debemos, sin embargo, observar, aun penetrando en el campo de la Arqueología, que la magnificencia y perfección de aquellos enormes edificios (Méjico-Perú) se ha exagerado extraordinariamente por conquistadores y cronistas. El arquitecto indio no conoció el compás, la plomada ni la escuadra, ni alcanzó nunca la idea del arco, base arquitectónica de la regularidad y la belleza.
Fig. 120.—El Calumet (Omaha).
Viviendas Comunales.
8.—Las más características de las habitaciones Americanas son las comunales. Entre ellas las más conocidas y típicas son las rectangulares (long-house) de los Iroqueses (Ho-de-sau-nee, "hombres de la casa larga"), especies de largos trojes ó galpones armados sobre troncos gruesos y techados con corteza de olmo, con un recinto ceremonial (kiva) en el medio, y un agujero para dar salida á los humos en el techo; las de los Maudanes (circular-house), construídas con análogos materiales en forma circular y con techumbre cónica, las de Guayana, Sacramento, Florida y muy especialmente las de la región de los Pueblos. La vida interior de estos curiosos falansterios dependía de la organización y costumbres del grupo ó grupos de parientes que convivían en ellos.