—¡Indigna de mí!...
—No me vas a decir que apruebas mi proceder, porque yo sé que por dentro me lo desapruebas... ¡Pero no podrás ya pensar que no sea excelente mi sistema de hacer la niña mal criada!... A don Mariano se le cae la baba cuando me mira...
Después de un momento, con voz ligeramente sorda, Laura repuso:
—Si resultas vencedora no es por tu «sistema», como dices, sino porque eres más joven y más bonita que yo...
—¡Más joven y más bonita que tú!—interrumpió fogosamente Coca.—¡Si tú eres la más buena, la más inteligente y la más linda de todas las mujeres del mundo! Ese tontuelo de don Mariano no ha de tener ojos ni seso cuando no te elige a ti, que pareces mandada hacer para él!... ¡Los dos sois generosos y tranquilos, los dos aficionados a la lectura y a la música, los dos de una edad correspondiente!...
Dejando pasar otra pausa, y con voz todavía más apagada, dijo Laura:
—Pues ya lo ves, él te ha elegido... y me ha desairado.
—Ni te ha desairado, ni me ha elegido... Soy yo quien no le ha dado tregua un momento... Y si alcanzara el triunfo, tú tendrías un poco la culpa de mi triunfo... ¿Por qué no has aplicado tú también tu sistema de conquistarlo, como convinimos?... Es necesario no dejarse andar. Ayúdate y Dios te ayudará..... ¡Pues yo quiero que te ayudes, hermanita! Y para empezar, mañana harás algún postre exquisito, que mandaremos a Vázquez...
Con más energía de la que al caso correspondiera, protestó Laura:
—¡No faltaba más!... ¡Puedes estar segura de que no haré semejante cosa!