Rosa, las hay de varias formas, distinguiéndose la llamada «Rosa de las cuatro estaciones», propia de la América Central y de la isla de Haití ó Santo Domingo.
Victoria regia ó Lirio acuático, cuya flor es la más grande y hermosa que se conoce, y cuyas hojas tienen dos metros de diámetro, siendo tan resistentes, que un hombre puede pararse en ellas sin que se hundan en el agua; su olor es parecido al de la Magnolia; es originaria de uno de los afluentes del río Amazonas. La hermosura de esta flor causó tanta admiración al célebre naturalista Tadeo Haenke, que hincándose de rodillas, expresó su entusiasmo con acaloradas exclamaciones hacia el Supremo Hacedor de tanta belleza.
Y muchas otras flores de brillantes hechuras y delicados perfumes, cuya variedad de matices se disputan los colores del arco-iris.
Por último, hay otras plantas notables, propias de América, que se deben mencionar, como:
Algodón, planta originaria del Perú, cuyo fruto es un copo sedoso, blanco y esponjoso que cubre la semilla, siendo su hilaza una de las materias más útiles y finas, que con la seda, el lino y la lana, viene á ser necesaria é indispensable para la fabricación de los géneros ó telas.
Arbol de la cera, cuyas semillas en forma de racimos, produce una cera tan buena como la de las abejas.
Arbol de la leche ó Palo de Vaca, del que se extrae un jugo de bastante cuerpo muy semejante á la leche de la vaca, que se consume para todos los usos domésticos; es originario de Colombia y de Venezuela.
Arce azucarada, árbol cuya sabia está muy cargada de azúcar, que se obtiene por medio de la ebullición, y sus calidades son idénticas á la de la caña y de remolache; es propia del Canadá.
Beldoco, árbol que produce la lana vegetal.