Al admitir que la América haya sido habitada desde los tiempos prehistóricos ó antediluvianos, lógico es suponer que su habitabilidad haya sido contemporánea del Antiguo Mundo.

El sabio Alejandro de Humboldt, en la introducción de su obra Vues des Cordillères, opina que "nada prueba que la existencia del Hombre sea más reciente en América que en los otros Continentes."

C. Darwin, en su Voyage of a naturalist round the World, afirma, á su vez, que "debemos admitir que el Hombre ha habitado la América desde un tiempo inmensamente dilatado."

El naturalista Mr. Joly, en su estudio ya citado, ratifica que "en América como en Europa, el Hombre ha sido contemporáneo de especies desde largo tiempo extinguidas, y que, por consiguiente, allí también su existencia remonta á los tiempos geológicos."

El sabio etnógrafo Juan Engling, autor de un trabajo titulado L'ancienneté de l'Homme attestée par les silex[21], ha hecho en él un estudio comparativo de las armas y utensilios de piedra encontrados en el Antiguo y en el Nuevo Hemisferio, y de la comparación de ellos establece: 1o la antigüedad del Hombre; 2o la dispersión del Hombre primitivo y de sus razas sobre diversos puntos del Nuevo Mundo; y 3o la contemporáneidad del desenvolvimiento del Hombre en ambos Mundos. Del hecho de haber encontrado pedernales labrados en toda la extensión del suelo americano, deduce el Sr. Engling, que la diseminación del Hombre primitivo y su desenvolvimiento ha sido á un tiempo, tanto en el Nuevo Mundo como en el Antiguo, deduciéndose de allí la contemporáneidad de los habitantes primitivos de ambos Hemisferios.

El notable antropólogo Burmeister, en su Historia de la Creación, es de la misma opinión, pues sostiene que "la especie humana existía simultáneamente sobre los dos Continentes, oriental y occidental, y no se posee razón plausible para hacerla emigrar del uno al otro."

También en apoyo del hecho de la estancia del Hombre en el Continente americano en los tiempos prehistóricos ó Epoca de Piedra ó Terciaria y Cuaternaria, pudiéramos reproducir los juicios emitidos por muchos otros autores, antiguos y modernos, que están acordes sobre este mismo punto; pero aquello nos conduciría más lejos de los límites del presente trabajo.