Cucurucú, culebra muy venenosa, de la América Meridional.
Culebra Saetilla, serpiente también venenosa, que de los altos de los árboles se arroja sobre los caminantes.
Graja, culebra cuyo veneno es activísimo.
Jacumama, gigantesca serpiente que, apesar de no ser venenosa, es temible por su prodigiosa fuerza.
Machaqui, culebra de 15 á 20 varas de largo, con dos cabezas.
Serpiente Congo, especie de cascabel cuya mordedura es mortal.
Uritu, culebra cuya cabeza se parece al pico de loro: es muy venenosa.
También hay en América muchas Víboras y Corales ponzoñosos, y tantas otras clases de anélidos, entre ellos la notable serpiente Papagayo, que es colosal y habita en los bosques del Ecuador y del Perú, y también Culebrones inofensivos, que domesticados, hacen la policía de las casas, devorando los insectos.
Quédanos por registrar, dos producciones importantísimas, aunque no animales propiamente dichas, que provienen, una, de las aves marinas, y otra, de la concha madreperla; son:
1.o Huano ó Guano, sustancia considerada como producto animal, pues es el resultado de la acumulación del excremento que las aves marinas depositan en las islas desiertas cercanas á las costas del Perú, principalmente en las Islas de Chincha, cerca de Pisco, y en los islotes y costa de Ica, Ilo y Arica; es una sustancia sólida, pulverulenta, amarillo-oscuro, de olor amoniacal fuerte, que se halla en capas ó depósitos formados de dichos excrementos de diversos pájaros marinos, que son tan numerosos en aquellos parajes; depósitos que han alcanzado, en el término de muchos siglos, más de sesenta pies de espesor en la extensión de algunas leguas[94]. El Huano es reconocido como el abono más precioso empleado en la agricultura para fertilizar las tierras pobres, por el amoniaco, fosfato y potasa que contiene. Desde 1836 el Huano llegó á ser una enorme riqueza para el Perú, pues que ha rendido al Gobierno de veinte á veinticinco millones de pesos anualmente. El producto del Huano ha sido mal administrado de parte de las autoridades peruanas, pues se ha podido sacar mucho más provecho de ese precioso abono, que ha enriquecido á los consignatarios de Inglaterra, Norte América y otros países.