El licenciado Fernando Montesinos, en su Estudio general de las Colonias Españolas en Occidente, dice que "el Perú fué poblado por Armenios seiscientos años después del Diluvio Universal, (fecha precisamente que corresponde al siglo XIX, antes de J. C., ó sea, después haber caducado la dinastía citada por Fray Buenaventura Salinas), cuando quizá esta nación fué avasallada por la Asiria." Esta fecha correspondería, á no dudarlo, al interregno de la dinastía citada anteriormente y la de Tiahuanaco. Tal vez, sea algo verosímil esta opinión de Montesinos, porque la Armenia[114], región asiática, es una de las naciones más antiguas del Mundo, y los Armenios creen ser descendientes de Haig, biznieto de Noé. Estos Armenios, según Montesinos, vinieron á las costas del Perú, unos por la vía de Chile, otros trasmontando los Andes, y otros por la vía de Tierra Firme y la Mar del Sud.

El mismo Montesinos, en sus Memorias historiales y políticas del Perú, cita también varias invasiones realizadas, algunas, siglos antes de la Era Cristiana: la primera, en el siglo XIX (que debe ser la de los Armenios); la segunda, en el XVI; la tercera, en el XII; la cuarta, en el II; la quinta, en el año 55 de la Era de Cristo; y la sexta, en el siglo VIII de la misma, que concluyó con el decadente Imperio Pirhua, anterior al de los Incas, pues Montesinos hace subir su origen cerca de dos mil años antes de Jesucristo.

Pero haciendo abstracción de tradiciones y leyendas, que pueden ser ciertas ó inciertas, veamos lo que algunos investigadores establecen tocante las civilizaciones proto y prehistórica del Perú.

Según las estudios practicados por esos investigadores, se infiere que, de las civilizaciones que florecían en el Perú durante la larga serie de centurias que forma las épocas proto y prehistórica, cinco fueron las principales: 1a la de Nazca é Ica; 2a, la del Imperio de Tiahuanaco; 3a, la del Señorío de los Chimús; 4a, la de los Emperadores Pirhuas; y 5a, la del Imperio Incáico, cuya época final se considera ya como período histórico.

CIVILIZACIÓN PROTONAZCA

La civilización de Nazca, de la que también participó Ica, data de una época muy distante, y llegó á la costa del Perú, se cree, procedente de la América Central, donde se ha descubierto una civilización semejante á ésta, y cuyos emigrantes debieron venir por mar. Su dominio se extendió, por el Sud, desde Pisco hasta Acari, y por el Norte, hasta Supe, ocupando los valles de Chincha, Cañete, Lurín, Huática, Rimac y Chancay.

La civilización de los Nazquenses é Iqueños se caracteriza por diversos adelantos, principalmente, por su arte de cerámica y alfarería, muy acabada y notable por la finura y elegancia de sus dibujos y el pulido de sus pinturas, predominando en esos artefactos las figuras de animales vivíparos, anfibios, y otros marinos[115]; por el tejido de sus telas, que resaltan por sus brillantes é inalterables colores, y que destinaban para ponchos, fajas y otras prendas de vestir; por la agricultura, á la que se dedicaron en gran escala, cosechando los vejetales propios á su alimentación; por sus trabajos hidráulicos, consistentes en canales de riego, aprovechando las aguas de los ríos para la fertilización de las pampas de sus valles; por la construcción de sus edificios, teniendo algunos de ellos más de trescientos metros de largo, construídos con bolas de barro, adheridas unas á otras con cemento, pues desconocían el empleo de los ladrillos y adobes; y, por último, por su naciente arte de beneficiar el oro y el cobre, fabricando con el primero, diversos objetos, como diademas, brazaletes, anillos, vasos para el culto, artículos para su propio uso y adorno, y máscaras para las momias que enterraban envueltas en tejidos y ligadas con cordeles trenzados, imitando la figura humana. Con el cobre hacían herramientas para la agricultura y para la pesca (pues eran especialmente pescadores), cuchillos, agujas y otros menesteres de su uso.

La civilización protonazca no solamente se ciñó á la costa, sino que se extendió aún más al interior, hasta Huamachuco, Huátara y Chosica; también se encuentran vestigios de ella en la piedra del castillo de Chavín de Huantar, de la actual provincia de Huari, cuyo trabajo en relieve es característico de los artefactos que elaboraban los Nazquenses é Iqueños.[116]

CIVILIZACIÓN PREDECESORA DE LOS CHIMÚS