3a Epoca.—Imperio de Tampu-Tacco, ó sea la época en que los bárbaros invadieron el país y vencieron á los Pirhuas; bárbaros que reinaron allí durante más de cuatro siglos, desde el año 59 hasta el 450 de la Era actual: en ese lapso de tiempo gobernaron catorce Emperadores nombrados por esos mismos bárbaros, que son:
- Huaman-Taco-Amauta.
- Titu-Yupanqui-Pachacuti.
- Titu-Huaman-Quicho.
- Ccozque-Huaman-Titu.
- Cuyo-Manco.
- Huillca-Titu.
- Sairi-Tupacc.
- Tupacc-Yupanqui.
- Huayna-Tupacc.
- Guanacauri.
- Huilla-Huaman.
- Huaman-Ccapacc.
- Paullu-Raymi.
- Manco-Ccapacc-Amauta.
4a Epoca.—Restauración del Imperio Pirhua, en cuyo tiempo gobernaron cuatro Emperadores, desde el año 450 hasta el de 501 de la presente Era, que fueron los siguientes:
- Auqui-Atau-Huillica.
- Manco-Titu-Ccapacc.
- Huayna-Tupacc.
- Tupacc-Cauri-Pachacuti.
5a Epoca.—Decadencia del Imperio Pirhua, desde el año 501 hasta el de 833, ó sea, 332 años, gobernaron diez Emperadores, extingiéndose en es época el larguísimo período del Imperio de los Pirhuas.
- Arantial.
- Huari-Titu-Ccapacc.
- Huispa-Titu-Auqui.
- Toco-Cozque.
- Ayar-Manco.
- Condoroca.
- Amaro.
- Chinchi-Rocca.
- Ylla-Tocca.
- Lluqui-Yupanqui.
- Rocca-Titu.
- Inti-Maita-Ccapacc.
En el reinado de Titu-Yupanqui-Pachacuti, décimoséptimo Emperador, una irrupción de bárbaros procedentes del Brasil y de los Andes, taló los campos; pero fortificado el monarca en las montañas de Pucará, trabó con los invasores un sangriento combate, en el que, después de una espantosa carnicería, pereció dicho monarca de un flechazo.
En el reinado de Huillcanota-Amauta, quincuaoctavo Emperador, tuvo lugar la segunda invasión de hordas extranjeras procedentes del Tucumán.
En el reinado de Toco-Cozque, octogésimosegundo Emperador, invadieron simultáneamente el Perú hordas de salvajes procedentes, en partes, de Panamá, de los Andes, y del puerto de Buena-Esperanza[120].
En el último período de los monarcas Pirhuas, el Imperio fué decayendo, hasta llegar á su estado de destrucción y ruina, tan grandes, que con su último Emperador, Inti-Maita-Ccapacc, se derrumbó totalmente, contribuyendo á esta catástrofe la corrupción de los pueblos, que llegó á tal extremo, que los gobernados no daban ninguna obediencia al soberano, y no dándola tenían que venir, para esos pueblos, el obscurantismo, la decadencia, el caos. A la caída del Imperio Pirhua, siguió un interregno de más de doscientos años, durante el cual la mayor parte de esos pueblos, por carecer de gobierno, vivieron en la anarquía, sin culto y sin ningún vínculo de familia y de sociedad, errantes por las vertientes de los Andes, alimentándose de raíces y plantas silvestres, desnudos unos y cubiertos otros con cortezas ó con pieles, sin más albergue que las cuevas y cavernas.