[24] Aristóteles, célebre filósofo griego, que nació en Estajira, 384 años antes de J. C., fué preceptor de Alejandro el Grande, quien favoreció con todo su poder, sus investigaciones. Gran observador, génio analítico, talento universal, Aristóteles organizó el sistema entero de los conocimientos humanos. La Lógica, la Psicología, la Retórica y la Poética recibieron de él, por primera vez, forma científica; la Fisiología y la Zoología son creaciones suyas; fundador de la Filosofía experimental y del Silogismo, por su método y clasificaciones, facilitó el molde en que se ha vaciado, hasta los tiempos modernos, todo el sistema filosófico y científico de la Humanidad.
[25] Eratóstenes, nacido en Cirene, ciudad de la Africa septentrional y que vivió 270 años antes de J. C., según unos, ó 190 de la misma era, según otros, fué un notable filósofo, geómetro astrónomo, geógrafo, gramático y poeta, que desempeñó el cargo de bibliotecario en la famosa Biblioteca de Alejandría en tiempo de Ptolomeo-Evergetes: fué el primero que encontró el medio de medir un grado del meridiano y determinar la dimensión de la Tierra; resolvió la oblicuidad de la elíptica; inventó la esfera armilar y construyó el primer observatorio; dejó un mapa general que fué durante mucho tiempo después la única base de la Geografía; dió al arco del meridiano comprendido entre dos trópicos, 47 grados 42 minutos, medida que veinte siglos después fué confirmada por la Academia de Ciencias de París, que encontró en ese mismo arco, 47 grados 40 minutos, ó sea sólo 2 minutos menos que lo calculado por Eratóstenes.
[26] Hiparco, astrónomo y matemático griego, que nació en Nicea, 150 años antes de J. C., fué uno de los más ilustres maestros de la escuela de Alejandría: inventó la Trigonometría, calculó la duración del año trópico, construyó los primeros estrolabios, publicó una teoría de los movimientos de la luna y determinó la paraleja de este astro, tratando de deducir por ella la del sol; se le debe también un catálogo de estrellas, y, sobre todo, el gran descubrimiento de la precisión de los equinoccios.
[27] Ptolomeo, astrónomo, geógrafo y matemático griego ó egipcio, que floreció en Alejandría por los años 125 de la era de Cristo, dió su nombre al sistema astronómico que supone la Tierra inmóvil en el centro del Universo; su importante «Geografía,» en ocho libros, era mirada por los sabios como una obra múltiple, que reunía la suma de conocimientos geográficos que se han tenido hasta el siglo xv. Fué autor, también, de muchos libros de astrología judiciaria, entre otros, de una «Hipótesis y épocas de los planetas» y del «Tetrabiblo ó Quadripartitum.»
[28] Herodoto, célebre historiador griego, llamado el «Padre de la Historia,» nació en Halicarnaso de la Caria, el año 484 de la era cristiana. Hizo largos viajes por Europa, Asia y Africa, estudiando en todas partes, con un cuidado escrupuloso, la historia, tradiciones, leyes, costumbres y conocimiento de los pueblos que visitaba. De vuelta de sus numerosos viajes, se radicó en Atenas, en cuya ciudad escribió sus «Historias,» que le merecieron de los atenienses un premio de 10 talentos áticos, ó sea, el equivalente de más de 600,000 reales de la moneda española.
[29] Theopompo, orador é historiador, nació en Chio, isla de la costa oeste del Asia Menor, en el año 378 antes de la era de Cristo; fué discípulo de Isócrates. Desterrado de su patria, recorrió las ciudades de Grecia, haciéndose notar por su elocuencia. Volvió á su país cuando Alejandro amnistió á los desterrados; pero á la muerte de aquel pasó á Egipto, donde vivió en el más completo retiro. Es autor de una «Historia de Grecia» en 12 libros, que alcanza hasta la batalla de Leuctra; escribió también una «Historia de Filipo de Macedonia» en 58 libros, y una «Diatriba contra Platón.»
[30] Diodoro de Sicilia fué un historiador griego, contemporáneo de César. Después de viajar por Asia, Africa y por varias partes de Europa, se radicó en Roma, donde escribió una «Historia Universal,» dividida en 40 libros, empezando en los tiempos fabulosos y terminando el año 60, antes de J. C., obra de la que sólo nos quedan 15 libros enteros y fragmentos de otros.
[31] Nombre que los antiguos geógrafos é historiadores han dado á las dos montañas Calpe y Abyla, que forman el famoso estrecho de Cádiz ó Gibraltar; la una, del lado de Europa, en Andalucía; y la otra, del lado de Africa, en Tanger de Berbería.
[32] Publio Virgilio Marón, joven aún, ávido de conocimientos, abrazó todo género de estudios, letras latinas y griegas, historia y mitología, matemáticas y astronomía. Poeta inspirado, principió escribiendo composiciones ligeras, como: «Culex,» «Ciris,» «Copa,» «Moretum,» «Hortelus,» «Catalecta» y «Prispeia.» Después se dedicó á trabajos más serios y de mayor aliento: sus diez eglogas tituladas «Bucólicas,» tienen elegancia en la forma y son de exquisita pureza de estilo; su poema didáctico «Georgicas,» es rico y brillante en descripciones, y su gran poema «La Eneida,» que cuenta las aventuras de Eneas huyendo de las ruinas de Troya, es una obra maestra que ha sido el manantial más fecundo de las creaciones poéticas, y además magnífica, sublime por lo patética, incomparable por su estilo y admirable como poesía. Virgilio nació en Andes (Piétola) cerca de Mantua, el año 70 antes de J. C., y falleció en Brindis en el año 19, antes de J. C., á la edad de 51 años.
[33] Esta relación fué traducida al griego por Gelenius, bajo el título de «Periplo de Hannón,» é impresa por primera vez en Basilea, en 1533. Gesner la tradujo al latín y la publicó en 1559. Enrique Becker la reprodujo en 1661, al griego y latín. Esteban de Brisancio la reimprimió en esos mismos idiomas, en Leyde, en 1674. Últimamente fué vertida al francés, primero por Gosselin, que la insertó en sus «Investigaciones acerca de los conocimientos de los antiguos á lo largo de las costas de Africa,» y después por Mr. de Chateaubriand, que la incluyó en su «Ensayo sobre las revoluciones.» También fué traducida al alemán por Loewenberg, que la insertó en su «Historia de los Viajes de exploración.»