El itinerario de la expedición de Hannón es el siguiente: Saliendo de Gades (Cádiz) alzó velas en dirección del sur, y después de dos días de viaje abordó al cabo Mollabut para echar las fundaciones de la ciudad que más tarde se denominó Tanger; continuando la excursión hacia el oeste, encontró un promontorio llamado cabo Espartel, donde elevó un altar á Neptuno; de allí navegó día y medio, haciendo estadía en la bahía de San Gerónimo para fundar ahí otra ciudad; se hizo nuevamente al mar, hasta pasar por la embocadura del río Luco; en seguida encontró un golfo en el que se hallaba una isla, la que denominó Fedal, estableciendo en ella una colonia; continuando su derrotero, pasó por la embocadura de un gran río llamado Cheretis; llegó en seguida á un extenso estanque, en el que habían tres islas mayores que la de Fedal, habitadas por hombres vestidos de pieles de animales, los que lo atacaron con piedras; pasó luego la embocadura de otro río en el que habían muchos cocodriles é hipopótamos; regresó á la isla Fedal para continuar su navegación al sur, á lo largo de la costa, en cuyo trayecto de doce días, los habitantes de esas comarcas huyeron á su aparición; bogó otros cinco días al rededor del gran golfo de Santacruz; continuando su camino llegó á otro golfo llamado Cuerno del Poniente, descendiendo á una isla de dicho golfo, cuyos ríos de fuego se precipitaban en el Océano y cuya tierra estaba embrazada con relámpagos y rayos retumbantes que turbaban la vista, y en la que los naturales del país vivían en cuevas para abrigarse del intenso calor, saliendo tan sólo de noche con antorchas; abandonó estos parajes inhospitalarios, y después de cuatro dias de navegación, en los que distinguió un altísimo cerro llamado Carro de los Dioses, llegó á otro cabo llamado Cuerno del Mediodía, donde el río Bamboto ó Nun formaba una entrada y donde se hallaba una isla habitada por unos gorilas que se defendieron de sus asaltantes á pedradas, logrando tomar á tres de estos animales, los que mataron llevando sus pieles á Cartago, para colocarlas en el templo de Juno. Después de tantas peripecias, faltando á Hannón provisiones, tuvo que regresar á Cartago.
[34] Lucio Anneo Séneca, célebre filósofo, nació en Córdoba hacia el año 13 de la era crístiana. Fué maestro de retórica y poética en Roma, y preceptor del tirano Nerón, quien con las instrucciones de su maestro se distinguió como un modelo de monarca durante los cinco primeros años de su reinado; pero después se entregó á crímenes abominables, que han hecho de él la vergüenza del género humano; Séneca lo censuró continuamente, atrayéndose el odio de su antiguo discípulo, al extremo de que éste le condenó á muerte, concediéndole tan sólo la gracia de escoger él mismo la manera como debía morir. La muerte que Séneca escogió fué la de picarse las venas; durante sus últimos instantes de vida se entretuvo con sus amigos que le rodeaban y lloraban su trágico fin, tratando de consolar á unos con su dulzura, y á otros con su severidad. Molestado por la tardanza de su muerte, suplicó á su médico y antiguo amigo, Estacio Anneo, de suministrarle un veneno, lo que éste no halló oportuno, pues agotada la sangre de sus venas y sus miembros ya helados, el veneno no produciría ningún efecto, siendo necesario ahogarle con el vapor de un baño de agua caliente, para abreviar así su fin. Su mujer, Paulina, se hizo á la vez picar las venas para morir junto con su esposo. ¡Abnegado y sublime sacrificio de amor conyugal! Murió Séneca, junto con su mujer, en el año 65 de la era actual, en el duodécimo del reinado del pérfido y bárbaro Nerón, á los 52 años de edad.
[35] Traducción del P. José de Acosta en su «Historia Natural de las Indias,» lib. I, cap. II, impresa en Colonia, en 1596.—Otra traducción, en octava, de autor desconocido es:
Otros siglos vendrán; de nuevos lares
Los nautas partirán, y ante su paso
Hundiránse en los límites de Ocaso
Las últimas barreras de los mares
Y más lejano que el Thule lejano,
De la niebla de Ocaso en lo profundo,
Un nuevo, vasto, esplendoroso Mundo