Jade, piedra muy dura, de color verde oscuro, susceptible de un hermoso pulimento. En América, los indios se sirven de esa piedra en lugar de hierro, para hacer sus armas y varios otros instrumentos de su uso.

Jaspe, piedra fina, dura y opaca, de la naturaleza del ágata, matizada de varias colores: es susceptible de tomar un hermoso pulimento.

Lapizlazuli, piedra opaca más dura que el mármol, de un fondo azul matizado de diferentes colores, con vetas y manchas blancas, y salpicada de marquesitas doradas.

Malaquita, especie de piedra cobriza, cuyo color varía del verde manzana al verde esmeralda, con ciertos dibujos por lo regular anulares; es susceptible de pulirse como el jaspe.

Nefrita, especie de jaspe, de color ceniciente, verde gris y celeste.

Opalo, piedra preciosa que goza la propiedad de reflejar en todos colores los rayos delumínicos que la penetran, por efecto de su diafanidad, si bien su aspecto á primera vista ofrece un color blanco lechoso algo azulado; es propia de México y Guatemala.

Pantaura, piedra preciosa de color rosa, con diversos matices: es originaria de Colombia, donde sólo se encuentra.

Rubí, piedra preciosa, muy dura, lustrosa y no muy pesada, de color por lo común rojo de rosa ó de carmín; es una de las piedras más estimadas; en América se encuentra en las minas en pequeños fragmentos ó bolas, y á veces en figuras regulares de diferentes planos: se hallan particularmente Rubíes en el Brasil.

Sanguinaria, piedra semejante al ágata, de color de sangre, á la que se le atribuye la virtud de contener los flujos de sangre.

Sardónica, especie de ágata, piedra bastante fina, con fajas amarillas ó listas rojas.