La sílaba intermedia RÍ, de Boriquén, entraña el concepto de VALOR guerrero, así como la idea de FUERTE. Y la encontramos en los vocablos:

Ca-ri-be Nombre aplicado á los belicosos indios de Barlovento. In-ri-rí Según Fray Román Pane, los indios daban este nombre al pájaro carpintero. Por onomatopeya llamaron así á esta ave, por el ruido RÍ, RÍ, que produce al horadar los árboles. Los carpinteros son pájaros valientes; su pico es una verdadera lezna; sufre los tiros repetidos del cazador, y caido picotea la mano que va á cogerle. Baha-rí Tratamiento á los nitainos, equivalente á Señoría. Guacanaga-rí El cacique adicto á los españoles. Gua-ri-onex Nombre de un cacique de Haití y de otro de Boriquén. Entrambos muy belicosos. Ju-ri-can Por evolución, huracán. JU, viento; RI, fuerte: y CAN, grande. Viento fuerte y grande. Cana-rí Vasijas de barro. Los indios usaban los calabazos de higüera para guardar líquidos; pero á estas vasijas por ser más fuertes les daban esta denominación. A-rí-juna Extranjero, A, evolución de GUA, el; RI, valiente; JU, viento; NA, lugar. El valiente del lugar del viento. Refiriéndose á los indios de Barlovento, ó del del Este, de donde sopla siempre el viento alisio. Cu-rí-can El actual vocablo CURRICÁN. Cordel largo y fuerte para pescar. Gua-rí-co Fuerte porción de tierra, ó punta, que en Haití y en Cuba penetra en el mar. Jumi-rí Fuerte árbol resinoso. (Hedwigia balsamifera). El tabonuco.

La final QUEN[[277]], de Boriquén, implica idea íntima ó de relación con la TIERRA, según lo prueban las palabras:

Jeni-quén. Especie de pita ó agave, que abarca mucho TERRENO en su desarrollo. Atebeane ne-quén. Frase con que, al decir de Oviedo, se denominaba á la india que se ENTERRABA viva con el cadáver de su marido. Bie-que. Tierra pequeña. La actual isla de Viequez. Babe-que. La isla Grande Inagua. Bajara-que. El bohío que ocupaba mucha extensión de TERRENO. Si-que-o. Evolucionando en CICHEO, y en el actual Desecheo. La isleta al oeste de Puerto-Rico. Ya-que. Gran río que recorre toda la longitud de la TIERRA de la Vega Real de Santo Domingo. Baiti-que-rí. Punta de TIERRA en la isla de Cuba, que hace una FUERTE entrada en el mar. Hoy se llama, punta MAISÍ. Guamí-que-ní. Tratamiento que daban los indios á Cristóbal Colón, y que equivale á DUEÑO DE TIERRA Y AGUA.[[278]]

De modo que BORIQUÉN puede traducirse por TIERRAS DEL VALIENTE SEÑOR, calificativo justificado; pues, aunque los boriqueños no constituían un pueblo belicoso, ni tenían necesidad para subsistir de hacer la guerra á sus convecinos, es fama que se mostraron siempre muy valerosos en la defensa de su país contra las invasiones y depredaciones de los isleños de Barlovento, sus encarnizados enemigos. A Cuba la conquistó Velázquez sin pérdida de un solo hombre, Juan de Esquivel se adueñó de Jamayca sin sacrificio alguno, y respecto al VALOR de los boriqueños, comparándolos con los haitianos, dice Oviedo: “En la manera de la gente, no difieren en cosa alguna de lo que tengo dicho de la isla Española, excepto que estos indios de SANCT JOHAN, eran flecheros é más hombres de guerra; pero assí andan desnudos é son de la misma color y estaturas.”

CARIB.

Hemos dicho que don Martín Fernández de Navarrete, el año 1825, anotando el Diario de navegación del Almirante, conservado por las Casas, fué el que aplicó, por vez primera, el vocablo CARIB[[279]] á la isla de Puerto-Rico; pero con documentos auténticos de cronistas y cartógrafos hemos probado ser BORIQUÉN el verdadero nombre indígena de la Isla.

Con esta palabra, CARIB, designaban los indo-antillanos al pueblo indígena de la América, que habitaba las Antillas menores y las costas de Tierra-firme, de donde, navegando en sus piraguas, marchaban estos belicosos indios á piratear en las grandes islas y regiones comarcanas.

Pueblo guerrero y antropófago, terror de sus convecinos, aunque no eran los caribes los indios más sanguinarios de América. Cerca del Orinoco dominaban los corpulentos OTOMACOS “la quinta esencia de los bárbaros, barbarísimos entre todos los bárbaros”[[280]]. Eran éstos, á su vez, el terror de sus vecinos los Jiraras, Caribes, Maypures y Maypoyas[[281]]. Los ACHAGUAS, indígenas colombianos, decían ser los Caribes descendientes de los tigres, de quienes habían heredado la crueldad que los distinguía. A los tigres los llamaban CHABÍ y á los caribes, CHABÍ-NABÍ, oriundo de tigre.

A la llegada de los españoles al Archipiélago antillano, capitaneados por Cristóbal Colón, dos razas americanas[[282]] se disputaban el imperio de estas islas. Una raza procedente del Norte y originaria de la desembocadura del Mississipí[[283]], adueñada de la península de la Florida, salvó fácilmente en sus amplias canoas, que daban cabida á ciento y ciento cincuenta hombres, las treinta leguas, que la separan de la isla de Cuba. Además, posteriormente, hubo el fácil acceso por el grupo de las Lucayas[[284]]. Esta raza, llamada por algunos, de los GUAICURE, fué arrojada de sus posesiones del Continente americano por la belicosa de los SEMINOLAS, valientes indios guerreros, que tan tenazmente combatieron, en 1512, al Adelantado Juan Ponce de León, descubridor del país de CANSIO[[285]]. La otra raza, procedente del Sur, alejándose de las margenes del Orinoco[[286]], su cuna, fué domeñando las costas de Venezuela y Colombia, y en son de conquistadora y en virtud de sus condiciones guerreras entró en el Archipiélago antillano, apoderándose de las pequeñas islas, cercanas á Tierra-firme, de donde extendió sus correrías á las mayores.