Implicando la idea de LLANO hallamos la sílaba inicial MA en
Ma-gua Vasta llanura dominicana, que los españoles llamaron Vega-Real. Ma-rién Departamento de Haytí, del cual era soberano Guacanagarí, el cacique amigo de Colón. Ma-guana Territorio donde el régulo Caonabó tenía su gran cacicazgo. Ma-nacua Comarca de la parte occidental dominicana. Ma-nicarao Llano de Cuba, cuyos indios adjudicó Velázquez á Hernán Cortés, después de la conquista de aquella isla. Ma-unabo Comarca puertorriqueña. Ma-ricao Comarca puertorriqueña.
Pudiéramos multiplicar las citas para confirmar el análisis filológico que hacemos de la radical MA.
Ahora bien, la raíz GÜEY indica AGUA; y por eso la vemos en las palabras asignadas á las plantas MAGÜEY, DONGÜEY, MARUNGÜEY, plantas muy ricas en jugos ó que crecen en lugares húmedos. La palabra JÜEY es corrupción de GÜEY, y está aplicada al cangrejo de lugares pantanosos. En Cuba se conserva el vocablo CAMAGÜEY aplicado á una comarca de aquella Isla abundante en aguas, y en Santo Domingo perdura la voz HIGÜEY, nombre del antiguo cacicazgo que comprendía los ríos Ozama, Yamasá, Guabanimo, Quiabón, Yuma, Yabacoa, Anamuya y otros.
La partícula GÜEY entraña una aglutinación, que se deshace en GUA Í, que equivale á EL AGUA.—GUA, en el lenguaje indo-antillano, ya hemos dicho que corresponde al artículo EL, así como en otras lenguas americanas tiene distinta significación[[335]].
La raíz Í, equivaliendo á AGUA, la encontramos aún en el idioma guaraní, y transformada en UNU, INÍ, WENÍ, ONÍ, NÍ, significando siempre AGUA, en diferentes naciones americanas[[336]]. En la lengua guaraní, PARA equivale á MAR; de donde, PARAÍ, agua de mar; ÍAYÍ, gota de agua; ÍASA, cántaro de agua; ÍABÚ, ruido de agua; ÍYUQUÍ, agua salada[[337]].
Por lo tanto el vocablo MAYAGÜEZ, corrupción de MAYAGÜEY y MAJAGÜEY, es equivalente á GRAN CHARCA DE AGUA, ABUNDANCIA DE AGUA ó LLANURA ANEGADA.
No existe, pues, ni en la Filología, ni en la Geología, ni en la Historia conservada por los cronistas de Indias, ni en el mapa más antiguo del Archipiélago antillano, punto de apoyo alguno para concederle á la playa mayagüezana el honor de la primera visita del Almirante; visita, que indicó por vez primera, don Martín Fernández Navarrete como efectuada en Mayagüez, al glosar equivocadamente la Carta de Diego Alvarez Chanca al Cabildo de Sevilla.
GUAYANILLA.
El presbítero Nazario y Cancel, en su reciente obra publicada, emite el pensamiento de haber sido el puerto de Guayanilla el lugar de fondeadero de las diez y siete naves del Almirante, al arribar á Boriquén en la segunda expedición al Nuevo Mundo. Ningún autor le ha precedido en esta investigación, y el estudioso sacerdote consagra su libro, por completo, al sostenimiento de esta original opinión.