[175]. Los documentos oficiales, referentes á esa primera ciudad, dicen siempre Isabela y no Marta.

[176]. Colón los llamó ñame, niame ó iñame, porque así los oyó nombrar en Guinea; pero el vocablo indio es aje. En el Diario del primer viaje, 4 de Noviembre, se lee también mames. Las Casas confunde los ajes y las batatas. Oviedo sabe distinguirlos. En el Diario de Colón, 16 de Diciembre, se les llama ajes, y se hace una descripción de ellos. Pedro Mártir de Anglería—Década tercera, libro V. cap III—dice: “También dicen que hay varias especies de ages y batatas; pero los ages y las batatas las usan más como viandas ó frutas que para hacer pan, y como nuestra gente los rapos, rábanos, criadillas, nabos zanahorias y cosas semejantes; pero principalmente las batatas, que aventajan á las mejores criadillas de tierra, con cierta dulzura y suavidad maravillosa, principalmente si se dan con las mejores.”

[177]. Niti era una población indígena, que correspondía al cacicazgo de Maguana.

[178]. Población, como Niti, perteneciente al cacicazgo de Maguana, además de Corohai, Guaraguano y Guaba. Según Guridi, el Cibao contiene minas abundantísimas de oro, sobre todo á la parte de Janico, en San José de las Matas.

[179]. El ilustrado doctor don Agustín Stahl, en su interesante obra Los indios borinqueños, sintetiza su artículo Religión con las siguientes conclusiones: “1ª Las narraciones de Oviedo y algunos otros cronistas no son el resultado de observaciones auténticas y bien comprobadas.—2ª Sus afirmaciones carecen de crédito, porque no podría existir inteligencia cabal entre dos pueblos incapaces de entenderse por medio del lenguaje.—3ª Las apreciaciones de estos cronistas son meras conjeturas, deducidas del conocimiento que pretendían poseer de los pueblos del Asia, poco conocidos aún en aquella época.—4ª No hay pruebas evidentes en los monumentos arqueológicos, ni de otra clase, que justifiquen la existencia de culto alguno religioso entre nuestros indios.—5ª Todo inclina á creer que los indios borinqueños carecían en absoluto de ideas religiosas.”—Estas conclusiones fueron combatidas en la Revista puertorriqueña, por el erudito doctor don Calixto Romero, en una serie de artículos.—Ninguno de los contendientes ha hecho referencia á esta frase interesantísima de Chanca, que revela que los indígenas antillanos tenían su religión. Existe además un documento histórico irrefutable en este sentido, y es la Escritura de Fray Román Pane, heremita de la orden de San Gerónimo; el primer misionero que aprendió la lengua de los indios y cuyos conocimientos lingüísticos le valieron para convertir á la religión cristiana varios caciques. Su escritura es hecha de orden del Almirante y versa sobre la creencia é idolatría de los indios, y cómo observaban sus dioses.

[180]. El Bombax pyramidale, vulgarmente guano, es el único cuyos frutos maduros contienen una especie de lanilla color casi castaño, que se aprovecha, en Inglaterra, en la fabricación de sombreros llamados de castor, y en Puerto-Rico sirve para hacer almohadas; pero la descripción que dá Chanca no se refiere á este árbol.

[181]. Ceroxilon andicola. Cera de palma. Esta primorosa palmera suministra una especie de cera, que puede reemplazar á la de abejas: brota de las hojas y especialmente de la base de su peciolo.

[182]. Habiéndose fundado La Isabela en la costa norte dominicana, esta abundante terebintácea, á que se refiere Chanca, es indudablemente el anarcadium occidentale, ó vulgarmente pajuil; árbol común de los terrenos arenosos costeros de las Antillas. La corteza de este árbol deja exhalar una goma particular, llamada por los franceses, gomme d’ acajou; por los ingleses, cashew-gum; y en el país goma del pajuil. Es una materia dura, amarillenta, transparente, análoga por su aspecto al sucino y á ciertas gomas arábigas. Según Pereira, tiene todas las propiedades de la goma arábiga; pero es menos astringente. La hemos usado con ventajosa utilidad para pegar objetos de cristal y porcelana rotos.

[183]. Género de plantas de la familia de las leguminosas, entre ellas la dolichos unguiculutus.

[184]. La nuez moscada legítima (Myristica aromatica) procede de las Indias Orientales y se ha aclimatado en las Antillas, especialmente en Trinidad. Chanca se refiere á la myristica otobea que tiene sabor y olor análogos á la legítima nuez moscada.