[264]. Barcia: Diccionario general etimológico de la lengua española.—1881.
[265]. Jozón.—Ob. cit.
[266]. Jozón.—Ob. cit.
[267]. M. Max Müller—Leçons sur la science du langage.
[268]. Max Muller.—La Stratification du langage.
[269]. Mr. Julien Vinson, profesor de la Escuela de lenguas orientales vivas de París ha sostenido con brillantes datos que “el oeste y el norte de Europa fueron poblados en los tiempos prehistóricos por razas que hablaban lenguas que se refieren al tipo eúskaro.” Y el filólogo E. Sanchez Calvo—ob. cit.—esplica todo el origen etimológico de los nombres de los dioses de la Mitología por medio de estas dos palabras claves: han y ber. Aquélla onomatopeya de la espiración, y ésta del hervor del agua, cuyo fenómeno al observarlo por vez primera la familia salvaje y contemplar atónita, que del fondo de la vasija llena de agua y aproximada al fuego salía, al poco rato, un rumor y luégo un ruido creciente, se aproximarían todos á admirar la nube de vapor y la multitud de burbujas agitándose y estallando. En el agua hirviente, que murmuraba ber, ber, ber, ber, creerían, los primeros que la observaron, que había un sér animado, un espíritu en movimiento.
[270]. E. Alvarez Pérez.—Gramática filosófica é histórica-comparativa de la lengua castellana. 1893.
[271]. Tomada de la edición que se hizo en Viena en la tipografía imperial y real de la Corte. 1868.
[272]. Había una lengua general en todas las islas, excepción hecha de las islas ocupadas por los Caribes, que constituían otra raza con otros usos y costumbres, Colón tomó en San Salvador varios aborígenes y los retuvo para que le sirvieran de intérpretes. Estos se entendieron perfectamente con los naturales de la 2.ª, 3.ª y 4.ª isla. En Cuba el políglota Luís de Torres, en unión de Rodrigo de Jerez, llevaron una embajada al Cacique y creyéndose que habían llegado al reino del gran Kan le hablaron primero en hebreo, después en caldeo y por último en árabe, teniendo que apelar al intérprete de Guanahaní para que los asombrados siboneyes les entendieran. Por fin pasan á Haití, donde entran en fácil y amistosa correspondencia con los aborígenes, anotando el Almirante en Diciembre 22.—: “... tienen alguna diversidad de vocablos en nombres de cosas.”
[273]. Las Casas reconoció en Haití, además de la lengua general, tres dialectos. En Jamayca se hablaba la lengua general de Cuba y Haití. Refiere Bernal Díaz del Castillo.—Ob. cit.—que al desembarcar con Juan de Grijalva en la isla de Cozumel “vino una india moza, de buen parecer, é comenzó á hablar la lengua de la isla de Jamaica... y como muchos de nuestros soldados é yo entendimos muy bien aquella lengua, que es la de Cuba, nos admiramos y le preguntamos cómo estaba allí”; y resultó que el naufragio de una canoa de pescadores de Jamayca la llevó á la isla de Cozumel.