[333]. Oviedo.—Ob. cit.
[334]. F. S. de Noda.—Antigüedades Góticas.
[335]. Tampoco debe confundirse esta sílaba con el gua procedente de la raíz arábiga guada, corrupción de wad, que significa río ó valle por donde corren aguas. Como Guadalquivir, wad-al-kebir, río grande; Guadarrama, de wad-al-ramal, río arenoso, etc. Muchos de cuyos nombres han sido traídos á América por los españoles.
[336]. A. Rojas.—Los radicales del agua en las lenguas americanas.
[337]. Es digno de anotarse, con relación á la radical í agua, en las lenguas americanas, que en sánscrito existe la raíz in-du, la gota de agua; y en griego, idor, agua.
[338]. Ob. cit. pág. 137.
[339]. Dice Oviedo “que después de ser partido D. Chripstóbal, salió trás él el mismo caçique (Guaybaná) con gente é alcançóle una legua de allí de su assiento en un río que se dice Cauyo.” Este assiento se refiere á la aldehuela de Guaybaná.
[340]. En los repartimientos se dejaron á los caciques en sus estancias con su gente, citándoles, en época determinada, para que prestaran sus servicios con sus naborias en las minas, ó en las granjas, que empezaron los colonos á fomentar. Los conquistadores que tuvieron cuatro ó seis indios encomendados, pudieron tenerlos directamente á su servicio en sus respectivas casas; pero los que tenían ciento y doscientos les convenía más dejarlos en sus estancias ó especies de conucos, para que ellos se mantuvieran, y aprovechados en tiempos útiles en los trabajos mineros, que fué á lo que los dedicaron en un principio. Posteriormente, se subdividieron las grandes partidas de indios, y se repartieron también sus estancias, conservándose tan sólo las granjerías de los Reyes, que, por fin, las enajenó la Corona.
[341]. Dice Oviedo: “ovieron los chripstianos y los indios la primera batalla en la tierra de Agueybana (Guaybaná) en la boca del río Caoyuco (Yauco).”
[342]. Ob. cit. pág. 154.