Aparte de que los notarios están expuestos á equivocarse como todos los humanos, por aquello de hominum est errare, consideramos al doctor Diego Alvarez Chanca, únicamente, como encargado de la Sanidad de la Armada y de velar por la salud de los primeros colonizadores. El médico sevillano era una de las personas más distinguidas, que acompañaban al ilustre genovés en esta empresa; no sólo por el título universitario que llevaba, sino también por sus conocimientos generales.
Que desempeñaba únicamente el cargo de físico, lo probamos con un apartado del Memorial, que el Virrey entregó en la ciudad de Isabela al piloto Antonio de Torres para los Católicos Reyes. Si Chanca hubiera tenido el cargo de escribano y gozado sueldo de tal[[70]], buen cuidado hubiera tenido el bondadoso Colón al impetrar de los Monarcas aumento de sueldo para su amigo el facultativo, de manifestar, que una y otra retribución,—la de médico y escribano—no satisfacían á Alvarez Chanca. Esto, dejando á un lado que para aquella época, ya estaban completamente deslindadas estas dos profesiones. He aquí el párrafo de referencia:
“Item: Diréis á sus Altezas el trabajo que el doctor Chanca tiene con el afruenta de tantos dolientes, y aún la estrechura de los mantenimientos é aún con todo ello, se dispone con gran diligencia y caridad en todo lo que cumple á su oficio, y porque sus Altezas remitieron á mí el salario, que acá se le había de dar, porque estando acá es cierto quel non toma ni puede haber nada de ninguno, ni ganar de su oficio como en Castilla ganaba, ó podría ganar estando á su reposo é viviendo de otra manera, que acá no vive; y así que como quiera que él jura que es más lo que allá ganaba allende el salario que sus Altezas le dan, y non me quise extender más de cincuenta mil maravedís por el trabajo que acá pasa cada uno año mientras acá estoviere; los cuales suplico á sus Altezas le manden librar con el sueldo de acá y eso mismo, porque él dice y afirma, que todos los físicos de vuestras Altezas, que andan en reales ó semejantes cargos que estos, suelen haber de derecho un dia de sueldo, en todo el año, de toda la gente: con todo he seido informado, y dícenme, que como quier que esto sea, la costumbre es darles cierta suma tasada á voluntad y mandamiento de sus Altezas en compensa de aquel día de sueldo. Suplicaréis á sus Altezas, que en ello manden proveer, así en lo del salario como de esta costumbre, por forma que el dicho Doctor tenga razón de ser contento.”
Queda probado que el médico sevillano no venía de escribano y notario, sino simplemente de FÍSICO. Y que utilizaba sus amistades con el Descubridor, á ver si SS. AA. le aumentaban el sueldo, por haberse llevado una desilusión con la venida á las Indias, donde la incipiente Colonia le dejaba menos dineros, que la clientela que tenía en la Corte. El Escribano de Cámara del Rey é la Reina, Diego de Peñalosa, fué el que vino á desempeñar á la ciudad de Isabela su elevado ministerio. Y lo probamos perfectamente con el encabezamiento del documento que entregó el Virrey á Alonso de Ojeda, capitaneando cuatrocientos hombres de á pié y diez y seis de á caballo, para llevarlos al fuerte de Santo Tomás y ponerlos á las órdenes de Mosén Pedro de Margarit; cuyo documento oficial termina así:
“Fecha en la cibdad Isabela, que es en la Isla Española, en las Indias, á nueve días del mes de Abril, año del Nascimiento de nuestro Salvador Jesucristo de mil quatrocientos noventa y cuatro años.—El Almirante.—Por su mandado la fice escribir.—Diego de Peñalosa.—Testigos que fueron presentes á ver leer é concertar este dicho traslado de la dicha Carta original de Instrucción: Francisco Madrid, vecino dende: é Francisco de San Miguel, vecino de Ledesma, vecino dende.—E yo Diego de Peñalosa, Escribano de Cámara del Rey é de la Reina, nuestros Señores, á mandamiento del Señor Almirante, la fice escribir é concerté, é por ende fice aquí este mi signo.—En testimonio de verdad.—Diego de Peñalosa.”
No cabe duda, pues, que Alvarez Chanca vino encargado únicamente de la Sanidad, y Diego de Peñalosa de la fe notarial. En la ciudad de Isabela hubo escribanos de número, que desempeñaron comisiones secundarias á la del Escribano de Cámara. El mismo Virrey cuando enviaba una carabela á una exploración designaba á uno de estos escribanos para que dieran fe de los sucesos; pero el que vino en la Armada colonizadora desempeñando el cargo notarial fué Pedro de Peñalosa, Escribano de Cámara del Rey é la Reina. Y para mayor confirmación vamos á transcribir el final de la copia, que hizo sacar el Almirante, de la Información verificada por él—12 de junio de 1494—cuando exploraba á Cuba, y creyó que era Tierra-firma y no isla, poniendo por testigos las tripulaciones de la NIÑA, la SAN JUAN y la CARDERA; cuyo final dice así:
“En la cibdad de Isabela, Miércoles catorce dias del mes de Enero, año del Nascimiento de nuestro Salvador Jesucristo de mil quatrocientos noventa y cinco años, el dicho Señor Almirante mandó á mí Diego de Peñalosa, Escribano de Cámara del Rey é la Reina, nuestros Señores, é su Notario público en la su Corte é en todos los sus Reinos é Señoríos, que catase los registros y protocolos de Fernand Perez de Luna, Escribano público del número de dicha cibdad, defunto que Dios haya, etc.”
Y conste, que cuando en 9 de abril de 1494 redactaba Peñalosa su primer documento público en la Isabela, aún no había llegado á la Española el Adelantado don Bartolomé Colón, trayendo refuerzos y provisiones,—septiembre de 1494—por lo que el Escribano de Cámara del Rey é la Reina, Diego de Peñalosa, fué el que venía junto al Almirante en la capitana nao, desempeñando su alto ministerio notarial y Diego Alvarez Chanca ÚNICAMENTE como físico.
Por real despacho de 23 de mayo de 1493 se mandó, que Chanca fuese de físico en la Armada de don Cristóbal Colón; previniéndose en 24 á los contadores mayores le diesen el salario y ración, porque había de estar de escribano en las Indias[[71]]. Es decir, que se le daría en Indias una de las tantas escribanías, que indudablemente habrían de crearse, ó se le pagaban sus honorarios de FÍSICO con sueldo de escribano. De ésto á venir desempeñando cargo de tal, hay mucha diferencia, y es lo que ha inducido á error al presbítero Nazario. Cuando el Almirante escribía á los Monarcas en favor de Chanca aún no le habían adjudicado ninguna escribanía.—Después se marchó el doctor Diego Alvarez en una de las expediciones que fueron á explorar el continente.
No falta quien haya dicho que la epístola del sevillano médico iba dirigida á los Monarcas. Esta carta era para el presidente y señores del Cabildo de Sevilla. Y basta el cotejo del final de la epístola, para cerciorarse que no era un documento notarial, aunque iba dirigida á un Cuerpo oficial.—Don Cristóbal Colón fué el que dió cuenta detallada á SS. AA. del segundo viaje, como lo hizo del primero cuando les entregó su precioso Memorial en la ciudad de los Condes. La relación y carta enviada por el Visorrey, referentes á su segunda épica empresa, se han perdido, salvándose un memorial de los llevados por Antonio de Torres; pero poseemos, para justificar nuestro aserto, las respuestas de los Reyes Católicos al Almirante, y de ellas se desprende, cual luz meridiana, la verdad que afirmamos. He aquí las Cartas de los Monarcas dirigidas al Virrey, desde Medina del Campo á 13 de abril de 1494, y desde Segovia á 16 de agosto del mismo año.