Jima.—Río del territorio de Magua, en Haytí.

Jícara.—El vocablo es de orígen mexicano, de Xicatli.

Jipato.—El señor Bachiller y Morales (Ob. cit. p. 311) trae la palabra como procedente de hipa ó xipa. Error. Jipato viene de Hepático, del latín hepar, hepatis, el hígado. Los ictéricos se ponen amarillos y los cloro-anémicos también, y el vocablo se generalizó para todos los pacientes de color quebrado, amarilloso. De hepático procedió hipatico y jipato.

Jobo.—Arbol frutal. (Spondias lutea). Oviedo escribe hobo, Las Casas hovo, y Fray Román Pane mirabolano. Un puerto de la costa S. de la isla de Puerto Rico.

Jobabo.—Río de Puerto Príncipe, en Cuba.

Jocabunagus maorocon.—El dios protector de Haytí. Casi todos los nombres indígenas del manuscrito de fray Román Pane, en el Informe hecho en latín por el autor, traducido luego al italiano y de éste al español, están mal consignados por los traductores y copistas. Este mismo nombre de la Divinidad haytiana lo trae Las Casas (t. v. p. 434) anotado Yocahu Vagua Maorocoti. Y nosotros escribimos Yucajú Bagua Maorocotí. Véase esta frase.

Jobobaba.—Según Pane, una cueva que estaba en las tierras del cacique Manítibuex, de donde creían los haytianos que el sol y la luna habían salido. La gruta la tenían en mucha estimación, llena de follaje y ornamentada. Tenían en ella dos zemís de piedra, del tamaño de medio brazo, á los cuales pedían los indígenas la lluvia en tiempos de sequía. Un zemí tenía el nombre de Boníaex y el otro el de Maroyú.

Josibí.—Según el señor García, el perro mudo encontrado en Haytí. En las Antillas no había ningún animal de la familia de los canes. Los conquistadores llamaron perro mudo al oso lavandero. Los indígenas le llamaban guabiniquinax.

Jocuma.—Arbol silvestre. (Bumelia salicifolia).

Jubo.—Culebra.