Mana.—Río tributario del Jaina, en Santo Domingo.

Manaca.—La palma real. (Oreodoxa regia). Oviedo (libr. IX, cap. IV) dice: “Entre las otras palmas hay un género dellas, que los indios llaman manaca”.

Maná.—Barrio del Corozal, en Puerto Rico.

Managüeca.—Batea hecha de yaguas de palma real. Oviedo (libr. XIV, cap. IV).

Manacle.—Palmera dominicana. Corrupción de manaca.

Manacua.—Comarca de la parte occidental de Santo Domingo.

Manaya.—El hacha de piedra. Pedro Mártir (Déc. 1ª lib. I, cap. II) dice: “pero es cierto que ellos todo lo cortan con ciertas piedras de río durísimas y bastante agudas.” Y el mismo autor en carta á Pomponio Leto (Carta CLVI) le dice: “Hierro no tienen: pero de ciertas piedras de río forman instrumentos fabriles”.

Manajú.—Arbol silvestre. (Garcinia morella).

Maní.—(Arachis hipogæa). Opina Pichardo, que esta planta es originaria de la Baja Guinea y la palabra también. Tampoco la trae Bachiller y Morales como indo-antillana. Las Casas (t. v. p. 309) dice: “otra fructa tenían, que sembraban y se criaba de tierra...... llamaban maní.” Oviedo (libr. VII, cap. V) anota: “Una fructa tienen los yndios desta ysla Española, que llaman maní.” Los mexicanos la llamaban cacahuetl, de donde procede el vocablo cacahuete.

Manatí.—Pueblo y río de Puerto Rico. Pez. Oviedo comete el error de anotar (libr. XIII, cap. IX), que por tener dos brazos ó manos cerca de la cabeza los cristianos le pusieron el nombre de manatí. El vocablo es indo-antillano. Pedro Mártir (Déc. III, libr. VIII, cap. I) dice: “Peces enormes, que los indígenas llaman manatí.” Las Casas (t. v. p. 304) dice: “Hay en este mar, en especial por estas islas, á la boca de los ríos, entre el agua salada y dulce, peces que llamaban los indios manatíes, la penúltima sílaba luenga”.