Sibukeira.—La isla de Guadalupe. Pedro Mártir (Déc. I, libr. II, cap. II) anota Carucueria. Oviedo escribe Cibuqueira. Era la principal morada de los Caribes antillanos.

Sipey.—La tierra muy arcillosa. Barro sipey: arcilla pegajosa. Debe ser sibey.

Sikeo.—Véase Cicheo.

Siguatío.—La isla Grande Abaco.

Sigua.—Caracolillo de las costas.

Setí.—Unos pececitos, recien nacidos, que en los plenilunios de Agosto, Septiembre y Octubre, entran por la desembocadura de algunos ríos de la costa norte de Puerto Rico, como el de Arecibo. En Cuba le llaman tetí, y entran por la boca del río Duaba, al O. de Baracoa. Las Casas (t. v. p. 279) dice: “en los arroyos pequeños hay unos pececitos chiquitos, que en Castilla llaman pece-rey y los indios tetí, la última aguda.”

Semí.—La divinidad tutelar del indo-antillano. Las Casas (t. v. p. 468) dice: “Preguntando yo á los indios algunas veces ¿quién es aqueste cemí, que nombráis? respondíanme: el que hace llover é hace que haya sol é nos dá los hijos é los otros bienes que tenemos.” Los cronistas han anotado el vocablo con zedilla, como si la fonética fuera zemí. Significa, señor de la tierra, ze por , tierra; y , contracción de guamí, señor.

Susúa.—Barrio y río de Yauco, en Puerto Rico.

T

Tabacán.—Oviedo (libr. VIII, cap. II) la cita como la sexta y última variedad de la yuca.