[168]. Las Casas, ob. cit. t. v. p. 436.

[169]. Las Casas. Ob. cit. t. v. p. 436 y 438.

[170]. Dice Gomara en su Hist. de las Indias: Atanse á la frente ídolos chiquitos quando quieren pelear. J. Walter Fewkes. Precolumbian West Indian Amulets. American Anthrop. 1903, ha dedicado á estas figurillas un estudio especial interesante.

[171]. Sir John Lubbock.—Los orígines de la civilización y la condición primitiva del hombre. Trad. de Caso. Madrid. 1888. p. 244.

[172]. Citado por Bachiller y Morales. Cuba primitiva. Habana. 1883, pág. 145. El ilustrado cubano en la misma obra, pág. 301, le da á la raíz indo-antillana hu el valor de alto, elevado. Nosotros creemos que hu, ju y yu es una misma radical: es la vocal u y la aspiración más ó menos manifestada con cualquiera de las tres consonantes, h, j ó y griega. Según Ch. Wiener en su Viaje al río de las Amazonas (1870–1882) los indios llamaban yu-rac á lo blanco.

[173]. Robertson.—Hist. de América, libro IV. En este error le ha seguido el profesor Canestrini, catedrático de la Universidad de Padua, (Antropología, cap. VII. La religiosidad) afirmando: “que los cemís, en las Antillas eran espíritus malos, á quienes acusaban los indios de producir todos los males que afligían á la especie humana.” Charlevoix, [Hist. de l’ isle espagnole au de St. Domingue. París. 1730], indujo á error á Robertson, confundiendo los zemis con los maboyas. Y Lubboch (op. cit. p. 191) copió á Robertson también.

[174]. M. Martius.—Beitrage zur Amerika’s zumal Brasiliens. Leipzig. 1867.

[175]. P. de Yangues.—Principios y reglas de la lengua Cumanagota general en varias naciones que habitan la provincia de Cumaná. Burgos. 1683.

[176]. P. Gily.—Saggio della lengua Tamanaca. Roma. 1780.

[177]. Pedro Mártir de Anglería registra este importante dato. Ed. Asensio. t. 2º p. 399.