[248]. Véanse estas palabras indo-antillanas en el Vocabulario.

[249]. Guayama—Gua-yara-ma: gua, este; yara, sitio; y ma, grande. Este sitio grande.

[250]. Canuy—Canua-ní: canua, canoa; , agua. Es decir, canoa y agua. Hoy sintetizamos la idea en el español pasaje.

[251]. Guanajibo—Gua-sabana-ní-abo: gua, he aquí, na, por sabana, llano; ji, por , agua; bo por abo, lugar. He aquí un lugar llano con agua. Como si di dijéramos: Buen sitio de labranza. Una de las ideas principales del boriqueño era buscar en la isla buenos sitios donde sembrar sus yucubías y sus ajes y batatas. Así como elegir los lugares de agua abundante para sus baños, después del juego de pelota.

[252]. Según el moderno viajero doctor Crévaux, también los tarumas, trios, rucuyús, apalais y carijonas llaman al agua tuna. Y según Segarra y Juliá (Costa Rica. 1907. pág. 585) los indios guatusos la llaman y las otras tribus indígenas de Costa Rica, .

[253]. Arístides Rojas.—El padre nuestro en lenguas venezolanas.—Caracas. 1878.

[254]. Fray Matías Ruíz Blanco.—Conversión en Piritú (Colombia) de los indios cumanagotos y palenques. Nueva edición matritense. 1892, pág. 162.

[255]. R. Breton.—Ob. cit., p. 35.

[256]. Lucien Adam. Matériaux pour servir à l’établissement d’une grammaire comparée des dialectes de la famille Caribe. París. 1893, pág. 32.

[257]. Cayetano Coll y Toste. Rep. hist. de Puerto Rico. 1896. pág. 17.