Según Morton, el habitante de la Tierra del Fuego tiene los mismos rasgos característicos que el indio de los planos tropicales, aunque sea en un grado exajerado. Se parece el fuegoniano al indígena de las tribus que están al O. de las Montañas Rocosas, á los del valle del Mississipí y á los esquimales del Norte. Todos poseen igualmente cabellos largos, lisos y negros, piel morena ó color de canela, cejas gruesas, pestañas espesas, ojo melancólico y adormido, labios gruesos y apretados, y nariz sobresaliente y dilatada. La misma conformidad de organización en los caracteres osteológicos, con cráneos redondos, ó casi cuadrados, occipucio aplastado ó vertical, mandíbulas gruesas, grandes órbitas cuadrangulares y frente estrecha y ligera.[[91]] Pero, después el mismo Morton ha notado diferencias considerables y ensayó una clasificación, con la guía del índice cefálico y la división en braquicéfalos y dolicocéfalos de Retzius.[[92]] Nott sigue también la separación en cráneos alargados y redondos; haciendo hincapié en que los Toltecas tienen la braquicefalia acentuada y los Iroqueses, Cheroqueses y Choctaws la dolicocefalia.[[93]] Y el sabio Virchow ha demostrado grandes diferencias entre las razas del Nuevo Mundo por la configuración de los cráneos; pero sin precisar su antigüedad, ni procedencias genealógicas.[[94]] Dally es partidario del tipo étnico americano, pero aceptando las razas, con diferencias más ó menos marcadas, como en el antiguo Continente.[[95]] Deniker utiliza los rasgos característicos de la nariz, además de la configuración del cráneo, para clasificar los aborígenes americanos.[[96]] Y Brinton separa las razas americanas en tres grandes ramas y siete troncos.[[97]] ¡Qué lejos nos encontramos ya de la clasificación de Ulloa, que visto un indio estaban vistos todos!

Zaborowski cayó en el error de opinar, que todos los indígenas de las Antillas eran Caribes, representados hoy por los Galibis de la Guayana y del Bajo Amazonas.[[98]] Los indígenas del Archipiélago antillano, grandes y pequeñas islas, antes de la invasión caribeña, eran todos Aruacas. Y en el periodo del Descubrimiento las grandes islas estaban aún en poder de los Aruacas y todas las de Barlovento habían caido en poder de los Caribes. Los indo-antillanos Aruacas tenían con los indo-antillanos Caribes el punto de unidad de proceder del gran tronco brasilio-guaraniano de D’Orbigny: tronco que es necesario desligar ya, pues los Botocudos, primeros habitantes del Brasil, eran de cráneo dolicocéfalo, demostrado por Lacerda y Peixoto.[[99]] El punto de unidad, pues, de Caribes y Aruacas está en el grupo étnico importante Guaraní. El Guaraní de los españoles es el Tupí de los portugueses. El guaraní tenía el ojo ligeramente oblicuo, aspecto mongoloide que hemos comprobado en las pictografías de la cueva de Miraflores, de Arecibo, y en una cara pétrea de nuestra Colección arqueológica, hallada en Barros. Martius perfeccionó la obra iniciada por D’Orbigny, diferenciando los Aruacas de las Guayanas de los Caribes de Venezuela y Colombia.[[100]] Por eso, dice con mucha razón Girard de Rialle, que los habitantes de las Antillas cuando la venida de los españoles, pertenecían á varias naciones; que la más antigua, la de los Siboneyes, en Cuba, parecía haber sido originaria de la América Central; venía, en seguida, la de los Aruacas, comedores de harina de yuca; á la cual recientemente se le había sobrepuesto en algunas islas del Archipiélago, la de los terribles Caribes. Opinión que corrobora en parte la nuestra, pues nosotros opinamos, apoyándonos en la Filología, que los indios de Cuba eran tribus hermanas de los haytianos, jamaiquinos y boriqueños.

Sintetisemos. Sea de origen asiático el hombre americano, ó vice-versa[[101]]; haya habido varios centros de creación, ó no: cuestiones todas que se debaten aún en el campo de la ciencia y que no nos corresponde en este estudio ocuparnos de ellas; lo cierto y positivo es, que la piel roja, la cabeza redonda ó cuadrada, el cabello abundoso y acrinado, con ojos pequeños por lo general, la pupila oscura, la nariz comunmente aguileña, la cara barbilampiña y los pies y manos pequeños, en tallas variables, constituyen un tipo antropológico, que dentro de la unidad de la especie humana, podemos considerar como un tronco principal. Es ya una variedad dentro de la unidad.

Si uno ó muchos rasgos individuales, característicos, se exageran de manera de hacer del individuo que los presenta una excepción marcada, este individuo constituye, per se, una variedad. Cuando los caracteres propios á una variedad vienen á ser hereditarios y sostenidos, de manera que se va esbozando un grupo distinto por muchos conceptos típicos del originario, nace la raza. Así, de la especie se puede engendrar un número indefinido de razas. Además, cada raza puede á su vez presentar individuos que se distingan de sus hermanos por algunos caracteres especiales sostenidos y se origina la subraza.[[102]] El cruzamiento trae las razas mixtas.

La especie es la unidad: las razas y sub-razas fracciones de la unidad. En el tipo étnico americano tenemos cabezas redondas y alargadas y cabezas de configuración mediana; bajo el índice céfalico vienen á ser dos razas fundamentales y una tercera por cruzamiento. Encontramos, en general, ojos pequeños ó grandes, horizontales ú oblicuos; piel olivácea canela hasta blanquear, y en otros descender el rojo fundamental hasta el negruzco; nariz aguileña tendiendo á alargarse, ó recta tendente á corta. Todo esto es la influencia del medio ambiente, con el trascurso del tiempo; aunque los caracteres adquiridos en el período de formación de las primeras razas no se borran jamás por completo; se modifican, pero cada una mantiene sus diferencias de origen.[[103]]

El Caribe insular, comedor de carne fresca, de instinto belicoso y aventurero, sanguinario y cruel antropófago era antitético del Aruaca, el aborigen antillano, comedor de harinas, pacífico, hospitalario, dulce é indolente. No producía tal estado en el Caribe la escacez de vituallas en las pequeñas islas de Barlovento, porque en el continente inmediato, con abundancia de comida, era también carnívoro y antropófago, activísimo y batallador. Y el Aruaca de las islas Lucayas era más pobre y desprovisto de bastimentos que el Caribe de Santa Cruz y Guadalupe, y tenía los instintos y condiciones de los naturales de las grandes Antillas. Era que estos dos pueblos, el Aruaca y el Caribe constituían dos sub-razas, á pesar del entronque genésico continental. El carácter moral de esos dos pueblos, esas aptitudes é inclinaciones tan bien conservadas en las crónicas y tradiciones colombinas, eran indudablemente efecto de caracteres físicos especiales, temperamentos y constituciones diversos, é influencias desconocidas, cuyas causales ignoramos aún, pero cuyos resultados nos son patentes por la veracidad histórica. Las investigaciones paleontológicas y el detallado estudio osteológico de sus osamentas las han de confirmar. Según Girard de Rialle[[104]] el cráneo del Caribe es dolicocéfalo y los ojos pequeños; según nuestras investigaciones el Aruaca continental era braquiocéfalo y el Aruaca antillano mesaticéfalo y de ojos grandes. Es innegable que dos razas fundamentales, la dolicocéfala y la braquicéfala, en la noche de los tiempos, se han superpuesto y fusionado en el suelo de América hasta originar la intermedia, mesaticéfala; y que esta influencia, que originó razas y sub-razas, se sintió también en el Archipiélago antillano.[[105]]

CAPITULO V.

Nuestras investigaciones sobre los Aruacas.—El pueblo de Aruacay en Tierra Firme.—Datos filológicos: yaya é iguana.—Exploración de Ordaz.—Los pacíficos Aruacas y los belicosos Caribes.—Datos aducidos por Cristóbal Colón.—La intrusión de Cedeño en la gobernación de Ordaz trajo la perturbación en Costa Firme.—Mal ejemplo de los conquistadores disputándose un fortín.—El alzamiento general.—Destrucción de Aruacay y guerra á sangre y fuego.—La cacería de indígenas para sostener las cuadrillas mineras de San Juan y Santo Domingo, y la pesquería de perlas en Cubagua.—Jamás volvió el indio de Tierra Firme á una franca paz, como al principio, porque las expediciones de Ojeda y Guerra fueron también atropelladoras.—Los Oficiales Reales de Santo Domingo dieron lugar á todos estos errores—Informe de Zuazo.—Informe y sentencia de Rodrigo de Figueroa.—Los Aruacas tenían la misma alimentación que los indo-antillanos y aplicaban los mismos vocablos á sus vituallas.—Los naturales de las islas Trinidad y Cubagua también eran Aruacas.—La guerra trajo el error y la confusión.—Aplicación de epítetos al capricho.—Los pacíficos Aruacas ocuparon primero á Venezuela y Colombia é iban siendo suplantados por los belicosos Caribes.—La Filología confirma esta tesis.

¿Qué datos fehacientes podemos tener para opinar que los indios de Boriquén procedían de las tribus Aruacas del Continente meridional de la América? Veamoslos.