Biminí.—La isla que hoy figura en el Archipiélago antillano con el nombre de Beminí. Descubierta y explorada por Juan Ponce de León, que recogió de los indios la fábula de que había en ella una fuente que rejuvenecía á los hombres, haciendo los viejos tornarse mancebos. Asensio (Fuentes Históricas, t. IV. pág. 78) cae en error, al traducir esta palabra de Pedro Mártir, no comprendiendo que se trataba de la isla Biminí.
Bo.—Como radical indo-antillano equivale, á veces, á grande; otras da la idea de señor.
Bojío.—La choza indígena. Los quisqueyanos aplicaban este nombre á la parte setentrional de la isla de Haytí, como significando su casa, su hogar. Oviedo y Las Casas escriben bohío. Escritores modernos han corrompido el vocablo escribiendo buhío. Dice Colón, en su Diario (Lunes 24 de Diciembre): “Y digo que es verdad, que es maravilla ver las cosas de acá y los pueblos grandes de esta Isla Española, que así la llamé; y ellos la llaman bohío”. Pedro Mártir (Déc. I. lib. II. cap. II.) dice: á las casas llaman boís, con acento en la í.
Bojékio.—El anciano cacique, régulo de Jaragua, en Haytí. Unos escriben Behechio y otros Bohechio.
Bocuí.—Río de Santo Domingo, tributario del Camú.
Bohique.—El augur curandero indo-antillano. Por corrupción se ha escrito behique, buhití, boitío y buitibu. Las Casas, en el t. v. p. 436, trae bohique. Debiera escribirse para precisar la fonética bojike.
Boma.—Río de Cuba, examinado por Colón en su primer viaje. Río de Santo Domingo, tributario del Camú.
Bonao.—Lugar de Santo Domingo.
Bonasí.—Pez de Cuba.
Boniata.—La yuca dulce, según Oviedo. Las Casas no la menciona. Fué importada de Tierra Firme á Haytí, en el período colombino.