Boriquén.—Nombre indígena de la isla de Puerto Rico. Así está anotado en el mapa de Juan de la Cosa (1500) y en el mapa de Martín Waldseemüller (1508) conocido con el nombre de Tabula Terræ Novæ; y así aparece en las obras de Oviedo (1535) y Las Casas (1550). Este cronista empezó á escribir de los asuntos de Indias el año de 1527. También está Boriquén en el Informe que dieron al Rey, en 1582, el bachiller Santa Clara y el presbítero Ponce de León, de orden del gobernador Melgarejo, desde San Juan. Fernando Colón (1571), Castellanos (1589), Herrero (1601), Laet (1640), Torres Vargas (1647), don Juan Bautista Muñoz (1793), Irving (1828), Tapia (1854), Gomara (1549), y los modernos historiadores Lafuente (1860), Cronau (1891) y Castelar (1892), siguieron á Las Casas y á Oviedo. El doctor Chanca, que hizo con Colón el 2º viaje (1493) escribe Buriquén, trastocando la o en u. Pero, fijémonos, que en ese mismo viaje venía Juan de la Cosa capitaneando la carabela Niña y, como cartógrafo, anotó en su mapa Boriquén. Pedro Mártir (lib. II. cap. IV), estropeó más el vocablo cuando anota Burichena. Es verdad que escribía en latín y tal vez los copistas hayan sido los que estropearon la palabra. Mártir empleó la ch en lugar de la qu, lo que no es de extrañar porque en la antigüedad era frecuente ese uso, escribiendo por ejemplo, cherubín, chimera, por querubín, quimera. También cometió Mártir la mudanza de la o en u como Chanca. Los caribes llamaban á su punto de parada, en sus correrías piráticas por el archipiélago, boekén: indudablemente se referían á boriquén; á nuestra isla. Fray Iñigo Abbad (1782), siguiendo la obra de Donaldson y Reid (Edimburgo. 1762); interpoló una n en el vocablo y escribió Borinquen. También cometió el error de anotar Agiieynaba en vez de Agiieybana. Y Pastrana (1852), en su Catecismo geográfico, cambió el acento de la é á la í, variando la fonética, y creó la voz Borínquen, que ha tenido popular aceptación, principalmente entre los poetas. Navarrete, interpretando el Diario de Colón, llamó Carib á Puerto Rico y cayó en error; igual equivocación cometió en llamar Guanahaní á una de las Islas Turcas. Algunos escritores modernos, siguiendo á Navarrete, han cometido el mismo error. Boriquén significa tierras del valiente señor. Véase Colón en Puerto Rico, pág. 128; y Brau en Puerto Rico y su Historia, pág. 20.

Boricua.—Letronne, en su Geografía universal (1844) y Pastrana, en su Catecismo geográfico de Puerto Rico (1852) llaman á nuestra isla así. El error procede de que antiguamente solían escribir cu por qu, y de este modo es fácil anotar Boricue y luego Boricua. Todavía en nuestros días en la Revue des Deux-Mondes (1893) hemos visto el vocablo escrito de este modo Boriqve.

Bosiba.—Piedra grande.

Botío.—Valle situado en la montaña de Samaná.

Boyá.—Lugar de Santo Domingo, en el cacicazgo de Higiiey.

Bovuca.—Según Gomara, isla á la que se dirigió Juan Ponce de León, después que dejó la gobernación de Puerto Rico, buscando la fuente que tornaba mozos á los viejos. No conocemos ninguna de las islillas del archipiélago con este nombre.

Bucaná.—Barrio y río de Ponce, Puerto Rico.

Boyucar.—Cacicazgo de Cuba, cuando la conquista, según carta del conquistador Velazquez, en 1514.

Bucarabón.—Barrios de Maricao y Las Marías, en Puerto Rico. Hoy escriben Bucarabones.

Burén.—Especie de hornillo de barro cocido para preparar el casabe. Dice Las Casas: “la harina, así limpia é aparejada, tienen ya los hornos calientes, tres é quatro, si quieren hacer cantidad de pan; estos hornos son como unos suelos de lebrillos en que amasan é lavan las mujeres de Andalucía; son hechos de barro, redondos é llanos; de dos dedos en alto, como una rodela grande, toda llana; llamabanlos burén, aguda la última. Tiénenlos puestos sobre tres ó quatro piedras, é debajo todo el fuego que cabe”.