En la vanguardia cristiana iba Scipión Doria con tres galeras; y como fué el primero en descubrir las turcas y no tenía instrucciones, arribó hacia la Real, señalando la presencia del enemigo con el disparo de una pieza. Ninguna disposición ordenó Andrea Doria: arribó también con la Real en dirección del fondeadero de que había salido, con precipitación y aturdimiento, que aumentaba la poca claridad del alba. Calaba mucho la galera, que era hermoso buque; se tomaron mal las enfilaciones del canal, y quedó varada en un cantil. Entonces, plegando el estandarte, se fué á tierra Doria con el esquife, abandonando el bajel á los forzados, que no tardaron en ponerlo á flote y unirse á las fuerzas de Piali.
Fácil es calcular la influencia que el ejemplo del General tendría en las escuadras. Indecisos los jefes un momento, no existiendo acuerdo ni prevención para el caso, tiró cada cual por su lado, con dispersión y desorden tan grande, que ni aun á huir acertaban. Cinco de las galeras de Juan Andrea arribaron como él hacia tierra, y lograron ponerse bajo la artillería del fuerte; otras encallaron en los bajíos en número de ocho ó diez. De las que tomaron la mar, cargadas de vela algunas, sin medir la gran fuerza del viento, partieron los palos ó las entenas, después de separarse de las que formaban grupo.
Los turcos dividieron su armada en dos secciones, dirigidas respectivamente hacia los que escapaban por mar ó tierra. En éstas, que habían varado en los bajos, hubo escenas vergonzosas: la gente se tiraba al agua sin pensar en la resistencia, habiendo galera que fué tomada por un bergantín ó un esquife con ocho ó diez turcos. De las que tomaron el largo, las de Scipión Doria, de Antonio Maldonado y tres de Florencia, escaparon por pies, defendiéndose; Flaminio de Anguillara, General de las del Papa, resistió peleando bizarramente con tres enemigas; D. Sancho de Leyva reunió cuatro de su escuadra, con las que hizo inútil, pero honrosa resistencia. Cuatro veces rechazó el abordaje de las enemigas, castigándolas[27], y hubo al fin de sucumbir al número.
Aparte esta defensa y el voto marinero de combatir á la armada turca bien al ancla, bien á la vela, combinadas las galeras con las naves, decisión que hubiera producido muy distinto resultado, las más de las relaciones atribuyen á D. Sancho de Leyva mucha parte del fracaso. Píntanlo de carácter díscolo, opuesto por sistema á lo que otros, principalmente superiores, proponían. Por él escaparon las dos galeotas de Uluch-Alí; por él se retardaron los trabajos del fuerte, en que no quiso tomar parte, ya que lo hiciera para entorpecerlos; por él se retrasó el embarco de soldados, teniendo ocupados los esquifes en llenar sus galeras de aceite, lanas, frutas, ganados, con que se prometía comerciar y lucrarse, y con lo que las abarrotó y embarazó, imposibilitando la defensa en el combate, con mengua de su reputación, de su nombre y de lo que debía á su autoridad de General de las galeras de Nápoles.
Á las naves bien artilladas no osaron los turcos, contentándose con las que en aquel desorden les eran abandonadas, acreditando la experiencia la razón con que algunos jefes habían sostenido en el Consejo que en la unión de las fuerzas cristianas consistía su salvación. Si al menos hubieran hecho todos lo que Anguillara; si las galeras se mantuvieran juntas, no tuviera la derrota tan grandes proporciones: hacía falta para ello que el General estuviera en su puesto, y antes de combatir, celara las disposiciones del combate, lejos de lo cual apareció que las galeras de particulares, por no desperdiciar tan bella ocasión, estaban también cargadas, hasta no poder más, de los frutos cogidos en los Gelves.
Fueron apresadas[28]: de Juan Andrea Doria, La Real Signora, Condesa, Pellegrina, Presa, Divitia: total, 6.
Del Papa, La Capitana, San Pedro, Toscana: 3.
Del Duque de Florencia, La Elbigiana: 1.
De Nápoles, Capitana, Patrona, San Jacobo, Leyva, Mendoza: 5.
De Sicilia[29], Capitana, Patrona, Galifa, Águila, Capitana, del Marqués de Terranova; Patrona, de id.; Capitana y Patrona, de Mónaco: 8.