—Justamente.
—Un caballero y una señorita, que antes habia ido á encontrar de plena voluntad. Le han pedido que les entregára á todos sus compañeros y Monks el primero... lo que ha hecho..; que les diera sus señas; lo que ha hecho..; que les comunicára el nombre y la direccion de la casa que frecuentamos tan á menudo y en la que nos reunimos, como tambien el sitio desde donde se puede ver mejor, sin ser notado; lo que ha hecho..! Le han preguntado el dia y la hora en que ordinariamente nos dirijimos á esa casa y ella se lo ha dicho... esto es todo lo que ha hecho. No ha sido necesario emplear la amenaza para hacerla revelar todas estas cosas; ella las ha dicho, de buen grado no es cierto? —esclamó el judío cuasi loco de cólera.
—Es verdad —contestó Noé rascándose la cabeza... Precisamente es así como la cosa ha pasado!
—¿Qué han dicho respecto al domingo pasado? —preguntó el judío.
—Respecto al domingo pasado? —repuso Noé procurando refrescar su memoria... Paréceme que ya os lo he dicho.
—No le hace, dílo otra vez! —continuó el judío estrechando todavia mas el brazo de Sikes y ajitando su mano mientras la espuma salia de su boca.
—Le han preguntado —dijo Noé (que á medida que se desvelaba parecia tener una idea de lo que era Sikes) le han preguntado porque no habia acudido el domingo último como lo tenia prometido; y ella les ha respondido que le habia sido imposible.
—Por qué, por qué? —interrumpió el judío con aire triunfante. —Decidle por qué razon.
—Porque Guillermo no la quiso dejar salir y la detuvo á la fuerza. Y como el caballero manifestó no conocer á Guillermo, añadió que era el hombre de quien habia hablado anteriormente á la señorita.
—Qué ha dicho de mas respecto á Guillermo? —gritó el judío —Qué ha añadido á propósito del hombre de quien habia hablado anteriormente á la señorita? Decidle, decidle esto.