He aquí, en resumen, el interrogatorio a que fué sometido el gran patriota por el caballero de la peluca:

—¿Ha sido usted espía alguna vez?

—Jamás—contestó indignado el ciudadano.

—¿De qué vive usted?

—De mis rentas.

—¿En qué consisten esas rentas?

—No tengo por qué dar explicaciones sobre este particular.

—¿Dónde radican sus bienes?

—No lo recuerdo con precisión.

—¿Ha heredado usted?