Murió el mito; pero no había existido en vano. Antes de que fuese desmentido, había dado pie a la exploración del Amazonas, del Orinoco, de toda la parte del Brasil situada al norte del Amazonas, de toda Venezuela, de toda Nueva Granada y del este del Ecuador. Una mirada al mapa nos revelará lo que esto significa; y es que «el hombre dorado» hizo que conociese el mundo la geografía de la América del Sur que se extiende al norte de la línea ecuatorial.
III
Exploradores ejemplares
I
EL PORQUERIZO DE TRUJILLO
Allá por los años de 1471 a 1478 (no estamos seguros de la fecha exacta), nació un infortunado chico en la ciudad de Trujillo, provincia de Extremadura (España). Era hijo ilegítimo del coronel Gonzalo Pizarro, el cual se había distinguido en las guerras de Italia y de Navarra. Pero su parentesco no le fué de provecho alguno. El niño bastardo nunca tuvo hogar; hasta se dice que fué abandonado como expósito en el atrio de una iglesia. Creció y se hizo hombre en la ignorancia y la pobreza más abyecta, sin escuela y sin que nadie cuidase de él, y teniendo que procurarse por sí solo la subsistencia. Unicamente podía dedicarse a las más bajas faenas; pero parece que en ellas ponía sus cinco sentidos. ¡Cómo los muchachos de la vecindad se hubieran reído y mofado si alguien les hubiese dicho: «Ese rapaz sucio y harapiento que guarda puercos en los encinares de Extremadura, será un día un grande hombre, en un nuevo mundo que nadie ha visto todavía; será un soldado más famoso que nuestro Gran Capitán, y repartirá más oro que el Rey, nuestro Señor!» Y no hubiese podido reprochárseles sus burlas. El hombre más sabio de Europa en aquella época tampoco habría dado crédito a tal profecía; porque, a la verdad, era la cosa más improbable del mundo.