sobre los horizontes de mi infancia;
fueron tu besos los primeros besos
que soñando sentí. Yo te buscaba
sin alcanzarte nunca. Desde niño
mi pobre corazón te adivinaba,
presintiendo las vivas emociones
de nuestras horas dulces, de nuestras horas trágicas.
La historia eterna del amor humano
recogerá en sus páginas,