MARCELA

(Sollozando.) ¡Ay, Andrés!... ¡La quieres, la quieres!... Ahora lo comprendo mejor que nunca... El hijo «es vuestro»... ¡La quieres! Todo lo que se decía era verdad.

ANDRÉS

(Desarmado y pesaroso.) ¿Qué se dijo? Vamos a ver.

MARCELA

Lo que yo misma vi.

ANDRÉS

Pero ¿qué viste?

MARCELA

A ella la tuvo su madre escondida algún tiempo; contó que la muchacha estaba en la ciudad, pero se murmuraron otras cosas... Y cuando nuestro nene cumplía un mes... ¿te acuerdas?