(Saliendo del interior, siempre con aire inquieto.) ¡Qué largas se me van a hacer las horas de aquí al mediodía!
ANTONIO
Paréceme que antes no pueden venir. Porque Andrés aguardará a que el sol caliente para traer a los muchachos poco a poco.
LUISA
Y si no llegan a eso de las doce, suben a buscarlos.
ANTONIO
(A MARCELA.) No sé si habrán subido ya; porque todo el pueblo está pendiente de tus cavilaciones.
MARCELA
Nos queréis bien.
ANTONIO