Merecido estará.
LUISA
(A MARCELA.) ¿Por qué no te acuestas un rato y yo me quedo aquí a la mira?
MARCELA
No estoy cansada... Después de calentarme a la lumbre maté el frío y el sueño y no me importaría quedarme en vela otra noche.
LUISA
¡Gastas recia salud!
MARCELA
¡Si la pudiera repartir!...