ANTONIO

(Deteniéndose en la puerta a mirar hacia delante quitándose el sol con la mano.) Las ocho dadas, que ya cayó la sombra en la cerca del maestro.

ESCENA III

MARCELA y LUISA

MARCELA

Entonces, si te puedes quedar aquí voy un rato a la iglesia. Se me hará el tiempo más corto y aprovecharé la blandura que siento en el corazón.

LUISA

Yo te aguardo lo que necesites, y contenta, porque te veo más animosa.

MARCELA