LUISA
(Alentándola.) Sí, Marcela, a ver si te recobras: Dios te ayudará.
MARCELA
(Con alguna esperanza.) ¡Ay!, mucho se lo tengo que pedir... Voy a buscar la mantilla. (Entra en la casa.)
LUISA
(Sola.) Y yo a sacar unos cántaros de agua y a gobernar allá dentro. (Hay un silencio, mientras el cual LUISA dispone los cántaros.)
MARCELA
(Sale con la mantilla en la mano y se la va poniendo.) Si algo ocurre te acercas a llamarme, ¿eh?
LUISA