IRENE

(Dando un paso hacia el hombre como para retenerle, con descubierta pasión.) ¡Andrés!...

TELÓN.

LA PRENSA
Y EL ESTRENO DE «EL JAYÓN»

[De "El Debate":]

La Sra. Concha Espina figura en primera línea entre los novelistas españoles contemporáneos. En las columnas de El Debate hemos rendido pleitesía a la alcurnia literaria de la egregia escritora al estudiar dos libros suyos: Agua de nieve y La Esfinge Maragata. Hoy tenemos la satisfacción de volver a aplaudirla con motivo del estreno de su primera obra teatral, El Jayón.

La rutina suele clasificar a los publicistas inapelablemente. Al que lo encasilla entre los poetas no le reconoce aptitudes para la novela; al que lo diputa novelista, no lo aguanta dramaturgo. Diríase que la rutina es envidiosa y la ofenden la ductilidad y el proteísmo del talento ajeno. Por esta vez, la rutina habrá de resignarse con que una novelista ilustre haya triunfado en la escena de Eslava, desde la que hubo de saludar, al fin de los tres actos, a los espectadores que la aclamaban.


La Sra. Espina ha acertado a poner en su obra una intensidad emotiva extraordinaria; y como el arte esencialmente es emoción, se deduce que El Jayón merece los aplausos con que fué acogido por el público. Añádase que los caracteres de Marcela, Irene, Andrés y Luisa están trazados con habilidad; que el diálogo es sobrio y el estilo primoroso, y se comprenderá que la crítica debe asociarse al fallo de la opinión.