MARCELA
(Pesimista.) ¡Poco me falta!
LUISA
(Con indignación.) Pues, hija, ¡te luciste! Vieja tú, a los treinta años, con una salud como un roble; con esa cara; con ese pelo... ¿qué diremos, entonces, las demás?
MARCELA
¡Ay Luisa, he sufrido tanto!...
LUISA
(Animosa.) Para todo da el tiempo.
MARCELA