(Coge la mano que le ofrece MARCELA para levantarse.) ¡Aúpa!... ¡Ay, hija, estoy muy torpe! (Se cubre otra vez la cabeza con la falda, ayudada por MARCELA.)

LUISA

¿Conque el bueno de Cándido sigue pretendiendo a Flora?

REMEDIOS

No sé qué te diga, mujer. Es como si hubiera nacido de suyo con esa condición; serroján y cortejo de la mi muchacha: de ahí no sale... Pasaron los años, ella se cansó de esperar y casóse con otro. Ahora enviuda, con dos rapaces, y ya le tienes ahí.

MARCELA

Se conoce que la quiere.

REMEDIOS

¿Sabrálo él...?

LUISA