DEL
LEVANTAMIENTO, GUERRA Y REVOLUCIÓN
de España.
LIBRO NOVENO.
El querer llevar a término en el libro anterior la evacuación de Galicia y de Asturias, nos obligó a no detenernos en nuestra narración hasta tocar con los sucesos de aquellas provincias en el mes de agosto. Volveremos ahora atrás para contar otros no menos importantes que acaecieron en el centro del gobierno supremo y demás partes.
Conducta
de la central
después
de Medellín.
La rota de Medellín sobre el destrozo del ejército había causado en el pueblo de Sevilla mortales angustias por la siniestra voz esparcida de que la junta central se iba a Cádiz para de allí trasladarse a América. Semejante nueva solo tuvo origen en los temores de la muchedumbre y en indiscretas expresiones de individuos de la central. Mas de estos los que eran de temple sereno y se hallaban resueltos a perecer antes que a abandonar el territorio peninsular, aquietaron a sus compañeros y propusieron un decreto publicado en 18 de abril, Su decreto
de 18 de abril. en el cual se declaraba que nunca «mudaría [la junta] su residencia, sino cuando el lugar de ella estuviese en peligro o alguna razón de pública utilidad lo exigiese.» Correspondió este decreto al buen ánimo que había la junta mostrado al recibir la noticia de la pérdida de aquella batalla, y a las contestaciones que por este tiempo dio a Sotelo, y que ya quedan referidas. Así puede con verdad decirse que desde entonces hasta después de la jornada de Talavera fue cuando obró aquel cuerpo con más dignidad y acierto en su gobernación.
Ideas añejas
de algunos
de sus individuos.