Y el abogado agitó las manos, como indicando que era preciso respetar las extravagancias del genio, mientras pensaba para sus botones:
—Estará con la condenada de la vieja.
La verdad era que el poeta, dadas las circunstancias, por nada del mundo iría á un baile como aquel, donde sus conocidas, las chicas del pueblo, le comprometerían á bailar, á recibir empellones y sudar el quilo como los demás muchachos. Y su retraimiento, hijo del instinto estético, surtió efecto maravilloso en Nieves, borrando del todo los resíduos del temor, estimulando la coquetería y picando la curiosidad.
Hablábase en el mismo baile, en el círculo radical que se formó alrededor de D. Victoriano y su esposa, de la salida inmediata para las Vides, á presenciar la vendimia: proyecto que regocijaba al ex-ministro, como regocija á un niño cualquier diversión extraordinaria. Se nombraba á las personas á quienes el hidalgo tenía convidadas ó pensaba convidar para tan alegre época, y al pronunciar Agonde el nombre de Segundo, Nieves alzó los ojos, su rostro se animó, mientras se decía interiormente:
—Es capaz de no ir.
XVI
¡Gran día en las Vides aquél que el ayuntamiento señala para la vendimia! El año entero transcurre en preparativos y expectación del hermoso tiempo de la cosecha. La parra se ha vestido de púrpura y oro, pero ya va soltando lentamente parte de su rico ornato, como la desposada sus velos al pie del tálamo nupcial: las avispas se encarnizan en los racimos, avisando al hombre de que están maduros; Setiembre ostenta la serena placidez de sus últimos días: á vendimiar sin tardanza.