—Desde que los asuntos que trata son pacíficos, el arte se afemina.
Espina fuma, sin dignarse mirar al armario. ¡Lo ha visto tantas veces! ¡La tienen tan sin cuidado las antiguallas!
—¿No sabes—pregunta de pronto dirigiéndose al marqués—que llega esta noche Valdivia?
Rióse Solar.
—Sí, ríete... Quisiera ponerte en mi lugar á ver si te divertía mucho...
Nuevo guiño del marqués—ya inequívoco, pues señala hacia mí, como diciendo:—“¡Esta muchacha está loca! ¡Delante de un extraño!”
Ella hace un gesto de indiferencia fatigada, y murmura:
—Lago lo sabe, de seguro, por alguna mala lengua... Y lo cree: á las malas lenguas se las cree siempre, porque siempre dicen verdad. ¿Niéguelo usted?
Yo, realmente, no lo sabía. Esta murmuración mundana no había llegado hasta mí. En la sociedad no se maldice tanto como cuentan, y, además, suele evitarse hablar de ciertas cosas delante de los advenedizos. Por otra parte, Espina, ave de paso, no suscita aquí las encarnizadas enemistades que inspiran las campañas de descrédito. Se la obsequia, se celebran sus adornos y su gracia exótica, y nadie incurre en el mal gusto de colgarla moralejas. Esto me decía el coleccionista, cuando Espina, malhumorada, acababa de despedirse con rumbo á una partida de polo que se jugaba en el Hipódromo.
—Si yo no sé lo que pasa con esta chiquilla: tiene bula... Si otra hiciese las niñerías que ella hace... La pobre... ¡Qué desgraciada es en el fondo! ¡Pobre María! Yo la defiendo á capa y espada, eso sí. Su marido, el sér más egoísta; siempre paseándose por Bélgica, por Inglaterra, por Mónaco, á verlas venir, sin darla un céntimo para su ropa, cuando Espina, al casarse, era poderosa, opulenta, y ese tahur casi le ha disipado la fortuna. Para fin de fiesta, el majadero de Valdivia, un brasileño hijo de español, que tendrá el oro y el moro, conformes, pero que está gastado y hecho una plasta, y para ostentar su protección no vacila en ponerla en berlina, y para espiarla, la sigue á todas partes... No; á ese, cuanto le suceda le estará bien empleado. ¿Á qué se mete en aventuras?