Se halla a dos kilómetros de Vitoria, cruzado por la carretera de Vergara, en un paraje llano de tierras labrantías, con abundancia de aguas y árboles.
Es una aldea de 28 viviendas y unas 150 almas, famosa en nuestros días por la caza de codornices y aves de invierno.
HISTORIA
Betoño es una de las llamadas «aldeas viejas» y figura en el Catálogo de San Millán con el nombre de Betonín.
Durante toda la Edad Media sigue la suerte de la Cofradía de Arriaga, y por fin los Reyes Católicos la incorporan definitivamente a Vitoria.
MONUMENTOS.
Existen en Betoño la ermita de Santa Eufemia, que debió ser construída a comienzos del siglo XIII y que hoy, por sus retoques y desmembramientos, apenas tiene otra importancia que la histórica, y la iglesia parroquial, adscrita al arciprestazgo de Armentia, que perteneció al patronato de las monjas dominicas de San Juan, y que hoy está bajo la advocación de San Esteban. Es de ornamentación más pobre que las anteriores, pero de un estilo románico más puro. Su portada, donde los capiteles apenas tienen otro adorno que unas hojas, nos ofrece unos arcos más acentuados y una severidad más característica. (Lámina 52.)
OBJETOS ARTÍSTICOS.
En la iglesia de San Esteban hay dos arcones de curiosas tallas y relieves, y en la de San Andrés, de la inmediata aldea de Bolivar, se guardan en otra arca, no menos primorosamente tallada, los restos de San Segismundo, rey de Borgoña.