El pueblo ya no existe, pero aun no hace diez años, en una meseta de los montes de Encía, cerca del Puerto de San Juan, entre Salvatierra y Onraita, a la cual meseta se llega por una senda temerosa, cuya pendiente disimulan bojes, enebros y madroños, subsistían los muros del derruído templo y el dovelaje de la puerta del Mediodía, con sus tres capiteles sobre fustes cilíndricos.
Estos curiosos capiteles, bellísimos ejemplares románicos, se conservan y guardan en el Museo de Vitoria.
DURANA
EL LUGAR.
Al pie del cerro de Urcagacha, en la confluencia del río Zadorra con el Urquiola, muy cerca de la vía férrea de Vitoria a Salinas de Léniz, está Durana, pintoresco y fértil lugar de unas 30 viviendas y 120 almas.
HISTORIA
Incorporada a la Hermandad de Mendoza, formó en una de sus cuadrillas, uniéndose y desmembrándose de aquel señorío en las contiendas de Castilla y de Navarra.
A comienzos del siglo XVI pasa a poder de los Condes de Salvatierra, uno de los cuales, que tomó el partido de los Comuneros, fué derrotado por las tropas imperiales al mando de D. Juan Manrique de Lara, en 1521, a la entrada del soberbio puente de siete arcos de piedra que hay sobre el Zadorra.