Se recogió del pueblo de Tres Puentes, cercano a Iruña, donde la empleaban los mozos para colocar sobre ella el llamado «cantón», del juego de bolos.

Es un trozo aproximadamente circular, de 0,85 metros en su mayor diámetro, que en su cara plana ostenta siete elegantes letras, no interpretadas por la epigrafía.

LÁPIDA ROSA.

Tiene forma de triángulo, cuyos lados mayores miden 0,15 por 0,19. Las letras del primer renglón son más altas que las del segundo. Tampoco ha sido descifrada.

FRAGMENTOS DE PIEDRA ARENISCA.

En las excavaciones que se hicieron a costa del presbítero y arqueólogo D. Jaime de Verástegui, también por los alrededores de Iruña, aparecieron cuatro fragmentos de piedra arenisca que, reunidos, forman dos trozos de un epígrafe en grandes caracteres, altos de 21 centímetros, y también, como los anteriores, sin descifrar.

CAPITEL HISPANO-ROMANO.

Se descubrió también en las excavaciones del señor de Verástegui, y es de piedra caliza.

Su altura es de 0,65. Sobre su antigüedad se han suscitado diferencias muy curiosas. Hay quien lo considera obra latino-bizantina, del siglo VIII al IX, y quien la cree genuinamente romana, del siglo III al IV.

El sabio arqueólogo Sr. Gómez Moreno, examinando la fotografía, encontró anómalo el desarrollo del collarino, que roba al conjunto la usual elegancia de proporciones; pero, a juicio del Sr. Baráibar, la anomalía de ir el collarino incorporado al capitel, se da con frecuencia en piezas romanas de carácter indígena.