Puede estimarse el capitel, por consiguiente, obra hispano-romana de bajo tiempo, probablemente; pero en modo alguno visigoda, y mucho menos posterior.

El capitel tiene fidelísimo parecido con los capiteles de antigüedad incierta de San Román de Hornija (Valladolid), y con los seguramente romanos de Córdoba, donde se hallan los prototipos clásicos que imita el de Iruña.

LÁPIDA DE LUZCANDO.

También de caliza, donativo de D. Sandalio Oquiñena.

Tiene un metro por 0,66. Sirvió de antepecho a una ventana en la casa cural de Luzcando, pueblo de la jurisdicción de Acilu, en la hermandad de Iruráiz, a 24 kilómetros de Vitoria y cinco de Salvatierra.

Dicha casa cural, ya desaparecida, y la parroquia, que aun subsiste, se construyeron en gran parte con materiales allegados de la Vía romana.

Trátase de un hermoso cipo sepulcral que, a juicio del Sr. Baráibar, es obra curiosísima del arte provincial ibero-romano. El disco y los sarmientos que la embellecen son adornos frecuentes en las lápidas encontradas en Salvatierra, San Román, Ibarguren, Contrasta, Ocáriz y Urbina de Nasabe, todas ellas citadas por el Sr. Hübner en su Suplemento, y por el Sr. Baráibar en su Museo incipiente; pero ni una sola existente en el Museo, ni en parte alguna conocida, a menos de nosotros.

La inscripción de esta lápida, complementada y comentada por el Sr. Baráibar, es así: